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Monday, 02 July 2007 |
Gerardo Quesada Alvarado
San Carlos Al Día
Monseñor Angel Sancasimiro afirma que el tener más no es un pecado, sino que lo malo es no saciarnos con lo que Dios nos da.
Su mensaje es que el crecimiento económico del país debe redundar en menos pobres. Estas y otras afirmaciones las hizo en la siguiente entrevista relacionada con la crisis de valores que sufren las familias.
-¿Cuáles son para usted los grandes problema que afectan hoy las familias?
-Existe una conducta de la cultura postmoderna que propaga la libertad de hacer lo que quiera y de tener para ser. Es una cultura que llama a gozar todo lo que se pueda, aprovechar el tiempo porque pasa y no vuelve. Todo esto hace que construyamos la vida en arena movediza y cuando viene la tempestad nuestra casa se derrumba.
La patología de la familia es un síntoma de una cultura que propaga antivalores. Existe una sociedad que atenta con la familia y de ahí viene que los Estados aprueben leyes como el aborto, las uniones de hecho y el matrimonio de un mismo sexo, todo esto hace que la familia se desintegre.
-¿Cuál es el reto de las familias cristianas?
-Desde la Tercera Conferencia Episcopal celebrada en Puebla en 1979, se tienen como objetivos fundamentales la familia, los jóvenes y los pobres y eso se mantiene vigente.
El desafío de los estados es defender la cultura de la vida con la aprobación de leyes que vengan a darle solidez a la familia.
Debemos recuperar los valores morales y espirituales si queremos darle solidez a la familia que es la base de la sociedad.
Hay que creer que el encuentro con Cristo hace que la vida cambie.
-¿Cuál es la causa de esta perdida de valores en las familias?
En el mundo occidental hay un indiferentismo religioso. Es una cultural que ha querido levantar otros dioses distintos a Cristo tales como: el Dios tener y el Dios placer y disfrute lo que puedas sin obstáculos. Se ha creado una cultura que propaga el no aceptar compromisos duraderos en donde si algo sale mal cada quien se va por su lado. También está esa cultura de decirle un no al sufrimiento, algo así como la dulce vida.
Cuando uno no quiere nada con Dios la vida se cuestiona.
Pornografía
-¿La tecnología cómo ha venido a influir en la pérdida de valores en las familias?
-Quién no va estar de acuerdo con la tecnología, si ésta es un instrumento de desarrollo, pero mal empleada puede traer degradación moral. La internet es un medio de gran utilidad para la investigación y el estudio, pero si lo utilizamos para ver pornografía nos embota la mente y causa degradación.
-¿Cómo escapar de ese materialismo y consumismo que nos envuelve poco a poco y a veces de manera inconciente?
-El que cifra valores en tener nunca se sacia. Hay una canción española que dice: “todos queremos más”. -Lástima que no se puede poner en el periódico para que la gente la escuche. El que tiene cinco quiere diez, y el que tiene 20 quiere 40 y el de 50 quiere 100 y así todos queremos más. Eso no está mal e incluso el tener cosas materiales. El problema está cuando queremos más y nunca nos saciamos.
El crecimiento económico del país debe redundar en menos pobres y más desarrollo humano y no todo lo contrario como ocurre hoy.
El aspirar a tener mejor nivel de vida no es malo. El materialismo consiste en tener más y nunca saciarnos.
-¿Cómo imponernos a los modelos capitalistas que nos incitan diariamente al consumismo?
-Queramos o no queramos estamos en el tren de la globalización que pasa y arrasa con todo lo que se encuentra. También la globalización tiene cosas muy lindas, pero porque no globalizamos la solidaridad en el mundo. Ni el capitalismo, ni neoliberalismo, ni el socialismo son una respuesta si no somos capaces de crear una cultura de solidaridad.
El trabajador no es objeto para hacer riqueza, si no aquellas personas a las cuales se debe pagar un sueldo digno. Los trabajadores deben ser partícipes de las ganancias de las empresas donde su dueño también tendrá una parte importante de esas ganancias. El día que la gente piense en esto, el mundo va ser distinto.
-¿Cómo responder a los modelos económicos actuales que nos hablan sobre la conveniencia o no de un TLC con Estados Unidos?
-Los tratados de libre comercio y este modelo económico no ha producido ningún cambio por muchos años, por lo tanto, si se aprueba o no se aprueba un tratado siempre vamos a seguir igual con un 20% de familias pobres y la riqueza en las manos de unos pocos.
Debemos cambiar el estado social que esta colapsado y construir un país donde la gente tenga derecho a tener vivienda, educación, salud y empleo digno. Que productores obtengan préstamos sin tantas trabas, donde exista una verdadera banca de desarrollo.
Debemos construir un estado social donde si se aprueba o no se aprueba un tratado de libre comercio no va afectar a nadie. Debemos apostar al desarrollo social que tiene postergado todo.
Los diputados han perdido mucho tiempo en discusiones sobre la conveniencia de un TLC, tiempo que pudo ser empleado en crear ese modelo social que necesitamos.
-¿Por qué tanta gente se retira de la Iglesia Católica?
-Cuando uno vive algo por costumbre o por tradición eso no crea convicción. En América Latina hemos vivido la fe Católica por tradición.
El llamado es a ser discípulos y misioneros de Jesucristo. Crear un evangelización seria es igual a tener claro la identidad de uno, así es más fácil saber lo que uno quiere.
La Iglesia Católica hoy es distinta a la de hace 40 años, por ello ha cambiado la mentalidad de la gente. Debemos dejarnos guiar por el Espíritu Santo.

Monseñor Angel Sancasimiro: “lo malo en querer tener más es no saciarnos”.
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