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Partera atendió 504 nacimientos |
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escrito por Gerardo Quesada
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viernes, 25 de junio de 2010 |
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Doña María Francisca Morales Matamoros, de 78 años y vecina de San Francisco de La Palmera, es la partera que quizá más partos ha atendido en el país, ayudó a 504 mujeres a traer a sus hijos al mundo, en sus casas, e incluso en la calle. Esta mujer, con gallardía, valentía y amor, fue durante años, la partera de La Palmera, lugar donde ha vivido por años, incluso, cuando el lugar era conocido como Vaca Blanca, a ella llegaban a buscarla decenas de personas a caballo, para llevarla a atender un parto. Cuenta esta mujer, que muchas veces tuvo que socorrer a algunas mujeres en la calle, cuando las traían a su casa a parir, eran atendidas en las carretas o en la bestias. “Antes de atender el parto yo alistaba todas las cosas, el agua que iba a traer a los Ríos Kooper o al San Rafael, cuando eso el agua era limpia. Yo hervía el agua, los pañalitos los desinfectaba calentándolos con una plancha con brasas de leña o calentada por el fuego. Una vez que llegaba a la casa muchas tenían que esperar hasta tres horas para que empezara a nacer el niño, una vez que comenzaban los dolores, yo estaba todo el rato al lado de la mujer, cuando ya nacía cortaba el ombligo con unas tijeras y lavaba al bebé y a la madre con el agua tibia”, recuerda esta partera, cuyo retrato hoy se encuentra en la Galería de La Mujer en San José.
 La partera, doña María Francisca Morales Matamoros, aseguró que para ella es un orgullo haber ayudado a 504 madres a tener sus hijos de forma natural. Los caminos eran trillos
Narra doña Francisca que en aquellos años no habían caminos, sólo trillos transitados por caballos y bueyes, ella se subía a una de esas bestias y caminaba horas hasta llegar a la casa donde esperaba la mujer que iba a parir. Durante años, esta mujer recorrió caminos, cruzó ríos sin puentes y bosques para arribar a lugares recónditos donde una madre esperaba dar a luz, los médicos del Hospital San Carlos le facilitaban alcohol, gasas, algodón y las tijeras para cortar los ombligos. Doña Francisca dice con orgullo que de los 500 partos que atendió, ningún niño y ninguna madre se le murió. En la Palmera las generaciones más viejas, llegaron al mundo gracias a esta mujer, que no le temía al clima, las montañas y las condiciones paupérrimas que imperaban en la zona. En el recién pasado Día de las Tradiciones Sancarleñas, doña María Francisca Morales, habló sobre los sacrificios que hizo para atender a cientos de mujeres que ayudó a dar a luz. Recomendó a las madres utilizar mantillas y no pañales desechables, para que no contaminen el medio ambiente y no dañen la piel de los bebés. |