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134 partos atendidos en la Cruz Roja de Pital |
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escrito por Gerardo Quesada
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jueves, 25 de marzo de 2010 |
• Silvano Maroto Barrantes, lleva 30 años de servir en el Comité de la
Cruz Roja de Pital. Durante ese tiempo ha atendido 134 partos y salvado
cientos de vidas.
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Maroto Barrantes, ha dedicado parte de su vida al servicio de los demás, su pasión por el trabajo de cruzrojista ha hecho que haya perdido dos matrimonios y sacrificado horas de sueño para salvar vidas. Empezó como conductor voluntario y luego como cruzrojista fijo, para entonces, laboraba en un turno de 24 horas diarias, durante seis años. “Yo lo hacía porque me gustaba socorrer a la gente, tratar de salvar vidas, una vez dentro de la ambulancia yo me transformo y se me olvidan los problemas personales, me meto en la emergencia y vuelvo a la realidad cuando regreso a la casa”, expresa Maroto de 50 años de edad y pitaleño de nacimiento. Sus 30 años de experiencia hacen que sea el funcionario más antiguo del Comité de la Cruz Roja de Pital, durante todo ese tiempo le ha tocado servir en cientos de emergencias en ese distrito, extensamente largo y con caminos en muy mal estado. Don Silvano ha atendido 134 partos sólo, ha visto nacer a decenas de niños dentro de la ambulancia y ha tenido que socorrer a cientos de personas a punto de morir. Maroto socorrió a los pacientes afectados en el atentado de La Penca en los años ochenta, cuando murieron varios periodistas, que estaban en una conferencia de prensa con Edén Pastora, comandante de la Contra Nicaragüense.
 Con 30 años de servicio en la Cruz Roja de Pital, don Silvano Maroto ha sido nombrado miembro honorario de la Cruz Roja con rango de teniente.  Don Silvano dice que continuará con su servicio hasta que Dios quiera. Amor por el prójimo
Hace 10 años estuvo en Nicaragua ayudando a socorrer víctimas del huracán Micht, también estuvo para el terremoto en El Salvador, pero su labor más destacada la ha desempeñado en el distrito de Pital donde todos los días ve el sufrimiento y el dolor muy de cerca, y con esto, ha aprendido a vivir en todo este tiempo de servicio y ahora, se ha hecho más fuerte, pero como él dice, no es de palo y lo afecta ver cadáveres desmembrados o llegar a un lugar cuando el paciente ya ha fallecido y ver el dolor de la familia. Don Silvano explica que una de las cosas que más le dolió fue el caso de una emergencia que atendió en Puerto Escondido, en ese caso el abuelo le había pasado por encima con su camión a un bebé de un añito de edad y cuando llegó al lugar, las hermanitas lo tenían en los regazos casi fallecido, aunque el bebé fue llevado de inmediato a la clínica, en pocos minutos murió. “Esa vez viví uno de los momentos más duros de mi vida que yo recuerde, de inmediato pedí un vaso de agua, no aguanté más y lloré al recordar la escena del abuelo que le pegaba al carro con los puños, y de los niños con el bebé moribundo en los brazos y saber que no fue posible salvarlo”, contó Maroto. Así como estas, Maroto tiene un sin fin de anécdotas tristes que contar en todos esos años de servicio. También cuenta el caso de un hombre que se ahogó en un río cerca de Boca Tapada y aunque lo buscaban no aparecía, la hermana de éste, que vivía en Estados Unidos, llamaba todos los días para preguntarle si lo habían encontrado, cuando lo hallaron después de una semana de buscarlo, la mujer no sabía cómo agradecerle, lo que hizo para recuperar el cuerpo. Don Silvano, es muy respetado en la Cruz Roja de Pital por sus años de servicio y su conocimiento en materia de socorrismo y atención de emergencias, además, ha hecho variedad de cursos de primeros auxilios y atención de pacientes en estado crítico. Es el más veterano de todos y sus compañeros le piden consejo en casos de emergencias por su vasta experiencia. |