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Vivimos una crisis social y económica |
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escrito por Gerardo Quesada
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miércoles, 21 de diciembre de 2011 |
• Por. Alexander Bonilla D.
Nuestros países están mal. Los han saqueado; los han debilitado. Uno siente que no tienen un almirante que los comande hacia un puerto seguro. Y el deterioro social y económico, por supuesto que repercute en forma directa en lo ambiental. Es muy difícil hablar de desarrollo sostenible cuando hay hambre y deterioro de la calidad de vida. La protección al ambiente pasa por el mejoramiento de las condiciones sociales y económicas del pueblo. Es antiético hablarles de ecología a los que tienen el estómago vacío, a los que se les está muriendo poco a poco su flora y fauna intestinal. Hay que rescatar la ecología social de nuestros países.. El hombre, la familia, son el principal recurso natural a proteger. El nicho familiar está siendo invadido por un depredador: la pobreza. Esta se extiende por nuestras diferentes regiones, otrora ricas en sus suelos, biodiversidad, y atractivos turísticos. Una pobreza generalizada y que se extiende día a día por la incapacidad de nuestros gobiernos, se comerá su propia riqueza, amenazará sus valiosos valores ecológicos para subsistir.
Muy difícil será para los grupos ambientalistas y las entidades que promueven la sostenibilidad , revertir el saqueo de la vida silvestre, la deforestación , la cacería, la erosión, si no se ataca una de sus fuentes: la pobreza, la miseria, la falta de empleo .La conservación ambiental no podrá avanzar si no se brindan oportunidades reales para la población. La riqueza natural de suelos, biodiversidad, y bellezas de un país son un reto y una promesa. Pero… Arboles, anímales y personas tienen derecho a la esperanza.
Ante todo este panorama EL PENSAMIENTO Y LOS DESEOS DE LA LUCHA AMBIENTAL, se frenan. No porque se pierdan ideas y principios ecológicos. No. Si no porque la realidad es que a nuestros países y a sus ciudadanos hay que mejorarles sus condiciones sociales y económicas. O sea, hay que definir prioridades. Cuando el hombre tenga una mejor expectativa para su calidad de vida, empleo, educación, salud, vivienda; en ese momento podrá darle mayores esperanzas al cuidado del ambiente .Podrá asumir mas compromisos. Esta es la realidad. Quisiéramos que fuera diferente, pero tristemente no es así.
Si bien es cierto que la solución de los problemas ambientales pasan por la solución de problemas sociales y económicos, esto no quiere decir que no podamos hacer nada o que tengamos que “dormirnos en los laureles”. Se pueden hacer muchas cosas entre ellas: 1. Establecer una ética ambiental, actuar con transparencia y equidad. Hay que desterrar la corrupción ambiental. 2. Aplicar las leyes y reglamentos. Tenemos leyes para todo; pero no se aplican. 3. Definir prioridades estratégicas, a corto y largo plazo. A corto para los 4 años de un gobierno. A largo plazo para establecer cambios estructurales que favorezcan la conservación. 4. Mantener el diálogo entre los diferentes actores ambientales: empresas, gobierno, sociedad civil, comunidad internacional. 5. Apoyar e incentivar a empresarios y a todo aquel que quiera producir con criterios ambientales, a nivel local e internacional: económicamente, legalmente y hasta promocionalmente. 6. Eliminar la tramitologìa ambiental (engorrosa y de más) y establecer claras reglas de juego para todos los sectores (dar garantía jurídica). Todo lo anterior se hace con solo tener voluntad, decisión y liderazgo. No se necesitarán grandes presupuestos. Empecemos juntos esta “revolución ambiental”. |