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escrito por Gerardo Quesada
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miércoles, 21 de octubre de 2009 |
Consultorio Privado de Psicología
Lic. Seidy Rojas Jiménez
Tel: 8873 74-54 / 2463-20-54 / 2463-19-25
Para muchas personas la niñez es una época de inocencia, de juego, de ternura, de un mundo mágico que vivido sanamente puede ser maravilloso. Lamentablemente hoy día se observa una influencia negativa que está afectando a los niños (as), la cual proyectan en su juego y está relacionada con el área sexual. Examinándose que la misma es transmitida a los niños (as) desde medios de comunicación que influyen en el ambiente. Si bien es cierto los niños (as) siempre han jugado de “casita” o al “doctor” y, algunos (as) ya mayores cuentan anécdotas jocosas de estos juegos, lo alarmante es que cada día más niños y niñas juegan lo mismo pero de forma diferente, con temas reales que a su corta edad manejan guiados por lo que han visto, no por lo que la curiosidad o el instinto les lleva a actuar, ya no desde la inocencia sino desde una morbosidad que se despierta cada vez más temprano, siendo el resultado que se observa de la transformación que ha sufrido la mente humana, y específicamente, la mente infantil, dada tanta información que llega desde muchas fuentes. Cuando en la atención de terapia de juego los niños o niñas de tres a seis años proyectan este tipo de tendencia y, maestras de materno piden ayuda psicológica porque sus alumnos (as)se muestran descontrolados en sus conductas sexuales, ante las cuales no saben responder, se asume que estamos viviendo la consecuencia de lo que medios de comunicación han conseguido al exponer a toda hora y en todo programa, escenas donde las imágenes sexuales son cada día más eróticas y no dejan nada a la imaginación. Cada día los niños están siendo más precoces en relación a sus primeros encuentros amorosos, antes se observaba que niños en edad escolar ya iniciaban con lo que ellos llamaban “apretes”, mismos que los hacían despertar a sus instintos sexuales antes que su madurez cognitiva y emocional, sin entender realmente la magnitud de consecuencias que podrían resultar de esas conductas si se daban de forma descontrolada. Sin embargo, lo que más asusta no es eso, sino que actualmente ya en edad preescolar y hasta en materno los niños y niñas están manifestando comportamientos que asombran, ellos (as) lo viven como juego, pero hacia qué los puede llevar ese juego es la pregunta que queda sin responder, si ya a sus cinco o seis años están experimentando comportamientos que corresponden únicamente a adultos. Ante lo que se vive y sin querer alarmar por lo comentado anteriormente, se hace necesario que los padres de familia hablen a sus niños sobre el tema de sexualidad también más temprano, con mucha claridad. También el tener un control más seguro de lo que sus hijos (as) ven es imprescindible, ya que se conoce por investigaciones que en la mayoría de hogares hay muchos niños y niñas que ven televisión y no precisamente bajo la supervisión de adultos, y en el mejor de los casos aunque se supervise no pasa desapercibido un anuncio o propaganda que incluya escenas sexuales que inevitablemente ven ellos (as). Por eso, si nos damos cuenta de que los cambios se están dando en todas las áreas y etapas de la vida a una velocidad estrepitosa, enfrentemos estas situaciones con calma y serenidad, pero actuando para que las consecuencias no nos encuentren desprevenidos. Como reza el dicho, “en guerra avisada no muere soldado”. Es decir, a cada padre y madre le corresponde investigar cual es la realidad actual de su hijo (a) en relación a todas las áreas de desarrollo y crecimiento y, muy especialmente en el área sexual de acuerdo a lo abordado en este artículo. |