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Seguridad Ciudadana: llegó el momento de actuar |
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Friday, 02 May 2008 |
El Pueblo costarricense solicita con urgencia a los diputados de la República: legislar con inmediatez para detener la oleada de delincuentes y violentos que se apoderaron del país. Por ello, desde mi llegada al Congreso di una lucha constante por conformar la Comisión de Seguridad Ciudadana que hoy presido. No hay discursos ni análisis teóricos insulsos que valgan: mientras las autoridades y gobernantes se sientan a discutir sobre lo que debe ser o no una política criminal adecuada, los jóvenes de la patria caen acribillados por un celular, trabajadores honestos son despojados de bienes e integridad física por criminales que viven de lo ajeno; empresarios y ciudadanía en general vivimos presas del terror y encerrados como fieras en negocios y casas que hemos tenido que convertir en jaulas. Los “expertos” argumentan que los problemas sociales más importantes son motores principales de la delincuencia, y por ende, según ellos, hasta tanto no se resuelvan las causas productoras de esas deficiencias sociales es inconveniente aumentar penas, enviar mas policías a las calles, ni endurecer leyes que otorguen mas seguridad al ciudadano. Mientras defienden estos argumentos, los negocios son saqueados, vidas cegadas; barrios y ciudades atacados sin misericordia por la delincuencia. La pobreza siempre ha existido y existirá y si pretenden que comencemos a defendernos hasta que los problemas sociales no existan, han llegado a un estado de inconsciencia que solamente explica el aumento incontrolado de la violencia y la caída de cientos de inocentes a manos del hampa. Aquí hay que esclarecer varios caminos: 1) La brecha e injusticia social que experimenta el país es fruto de las políticas económicas y sociales erradas e ineficientes que han implementado los gobernantes en los últimos 50 años; en el Movimiento Libertario no somos culpables de estas deficientes formas de gobernar y más bien ofrecemos políticas claras de empoderamiento económico y social de las mayorías que realmente sacarían de la pobreza a miles de compatriotas 2) una cosa es el combate a la pobreza y otra vía es el deber que tiene el Estado de proveer instrumentos válidos para poner orden en las calles. Estas, son líneas paralelas de acción en una sociedad que se considere someramente decente y civilizada. No se vale que los políticos demoremos mas la aplicación de leyes que devuelvan la tranquilidad a los costarricenses. La paz no es una ventaja social, sino un derecho que tiene cada costarricense por obligación del Estado. Como Diputado de la República y Presidente de la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Asamblea Legislativa me opongo rotundamente a que un individuo pase hasta 100 veces por los estrados judiciales y continúe libre vacilando a las autoridades policíacas sin que haya un juez que lo ponga fuera de circulación. Que se siga considerando como bagatela los hurtos menores a cierta cuantía y que quienes han constituido en profesionales habituales en arrebatar a costarricenses honrados bienes menores a esos montos vivan muertos de risa porque no hay ley que les ponga en su lugar. La incapacidad legal existente en el país para expulsar de territorio nacional a extranjeros indeseables. Este país debe tener la suficiente autoridad legal para definir quién ingresa al país, bajo qué condiciones y cuándo debe marcharse. No concibo como el tema de los derechos humanos no sea una herramienta que se utilice a favor de las víctimas y más bien casi siempre es utilizada para favorecer a los maleantes. ¿Por qué razón a un sospechoso le tapan la cara? ¿No tiene derecho el pueblo a conocer a quién se persigue por la probable comisión de delitos? Jamás, jamás a una persona honrada la verá usted, amigo ciudadano en estos penosos trances. Que no exista una coordinación efectiva entre las instancias judiciales y se dejen libres a narcotraficantes con resoluciones judiciales poco claras. Como representante del Movimiento Libertario reafirmo mi convicción ideológica de que la libertad del individuo es sacrosanta, que la persona tiene derecho a trabajar y crear riqueza sin la amenaza constante de violentos y maleantes que pululan en nuestro suelo. El combate a la delincuencia es un asunto de manejo integral, que debe atacarse desde varias direcciones, pero, ante la emergencia nacional que vivimos en materia de inseguridad ciudadana llegó el momento de implementar mano dura y dejarse de miramientos a la hora de aplicar la fuerza sanadora de la ley en procura de desterrar la mafia organizada que nos está arrebatando el país de las manos.
Luis Antonio Barrantes Castro Diputado Presidente de la Comisión de Seguridad Ciudadana Jefe de Fracción del Movimiento
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