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escrito por Gerardo Quesada
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lunes, 21 de marzo de 2011 |
• MSc. Paula Valverde Varela.
Educadora
A unos días de haber iniciado el curso lectivo 2011, es pertinente reflexionar acerca del papel que cumple la educación para los niños, niñas y adolescentes de nuestro país y la actitud con la que debemos asumir este nuevo reto. El fenómeno educativo, más allá de la adquisición de conocimientos generales, es un proceso que busca el cumplimiento de fines, que muy pocas veces nos tomamos el tiempo para analizar. Uno de los fines del Sistema Educativo Costarricense hace referencia a: “La formación de ciudadanos amantes de la Patria, conscientes de sus deberes, de sus derechos y de sus libertades fundamentales; con profundo sentido de responsabilidad y de respeto a la dignidad humana”. El conocimiento de este y otros fines de la educación nos permite comprender, desde una perspectiva más amplia los procesos educativos, debido a que por décadas, estudiantes, padres y madres de familia e incluso docentes, le han dado gran importancia a la adquisición de conocimientos y ha pasado a segundo plano la formación integral del ser humano. Es entonces cuando estos procesos se convierten en actividades poco enriquecedoras para los y las estudiantes, por ejemplo asistir todos los días a los centros educativos, hacer las tareas, los trabajos extraclase e incluso estudiar para las pruebas, se convierten en actividades tediosas, porque conciben la educación como una obligación y no como un proceso para disfrutar, aprender y compartir con estudiantes de la misma edad. De esta manera, nos olvidamos que para aprobar en forma exitosa este curso lectivo y muchos otros retos que nos propone la vida, es importante iniciar con una buena dosis de motivación para cumplir de la mejor manera con todas las responsabilidades que se nos presentan, tomando en cuenta que la educación es el medio por el cual comenzamos a construir en forma responsable y exitosa el proyecto de vida que establezca cada persona. También descubrimos nuestras habilidades y trabajamos en los aspectos que se nos dificultan, para que no representen un obstáculo en el cumplimiento de las metas propuestas. Considerando que la educación es un proceso integral, es importante que todas las personas que conviven con los y las estudiantes participen activamente en la formación académica y humanística. Por ello, las principales estrategias con las que se debe enfrentar este nuevo curso lectivo deben ser apoyadas en el hogar. Algunas de estas estrategias son: un horario de estudio que se adapte a las necesidades de los estudiantes; el cumplimiento de las responsabilidades diarias en la institución educativa, así como los trabajos asignados para su resolución en el hogar; una buena comunicación de la familia con los docentes, entre otros aspectos, asegurarán el éxito de los y las estudiantes. Así que con entusiasmo y motivación iniciemos este nuevo curso lectivo, que implica una nueva oportunidad de fortalecer el área personal y académica, asumiendo este reto con la convicción de que “lo que comienza bien, termina bien”. |