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Juan Arnoldo Cayasso y el Muro de Berlín |
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Monday, 02 July 2007 |
En un reciente viaje a la zona Atlántica tuve el gusto de compartir una experiencia con la gloria del fútbol nacional don Juan Arnoldo Cayasso. Por una grata coincidencia, tomamos café en el mismo lugar y fue impresionante ver cómo, a pesar de que ya casi no se habla de los méritos de Italia 90, mucha gente se le acercó para pedirle autógrafos o para tomarse una fotografía.
Con el don de gentes que le caracteriza, don Juan aceptó gustoso todas las solicitudes y durante la conversación recordamos que cuando él jugaba en Alemania Occidental para el Sturgartter Kickers, en una oportunidad le llamé por teléfono para ponerme a su orden en la Embajada en Bonn. Ambos coincidimos en la excelente experiencia de vivir en Alemania.
Cuando hablamos acerca de Berlín Oriental y de Berlín Occidental, él decía que la diferencia en el desarrollo de ambos lados del muro de Berlín era tan brutal como el día y la noche. Es decir, que el lado democrático era el día, comparado con el lado comunista que era la noche.
Después de la II Guerra Mundial, Alemania fue dividida por las potencias ganadoras en dos países: uno comunista y el otro democrático. Un mismo pueblo, con los mismos recursos, inició su reconstrucción prácticamente de cero, desde dos perspectivas políticas y económicas opuestas. Sin embargo, al caer el muro de Berlín, en 1989, la diferencia en el desarrollo entre ambos lados era abismal. El lado comunista, en términos relativos, estaba 50 años atrás en su desarrollo.
Con la caída del muro de Berlín, cayeron también los mitos del desarrollo y de la felicidad que brinda el comunismo. La tarea de la reconstrucción del lado comunista, costó miles de millones de Euros.
Un distinguido colega Robert F. Beers, resume en un artículo publicado el pasado 22 de enero, dos citas muy apropiadas a esta situación. La primera del filósofo alemán Hegel quien decía: “La historia nos enseña que el hombre no aprende nada de la historia” y otra del historiador moderno Arnold J: Toynbee: “Los pueblos que no aprenden de sus errores están condenados a repetirlos”.
A pesar de que la historia demostró fehacientemente el fracaso del sistema comunista, algunos reaccionarios continúan hoy todavía soñando con el paraíso socialista. Al respecto, Carlos Alberto Montaner, en otro artículo publicado el pasado 8 de febrero nos decía: “ Es una lástima que estos neo populistas de corte fascista no se den cuenta de que las 30 naciones más prósperas de la tierra, son precisamente, Estados de Derecho fundamentados en la existencia de poderes separados y limitados por la ley, en los que el sistema económico se rige por el respeto a la propiedad privada y el mercado, mientras las 30 naciones más pobres y desdichadas, en cambio, son satrapías gobernadas por caudillos iluminados...”Lamentablemente, éste sigue siendo el caso de algunos vecinos latinoamericanos.
Algo bueno debe tener este sistema económico que se rige por la democracia, el respeto a la propiedad privada y el mercado, que hasta el parlamento de la República Popular China incorporó recientemente a la Constitución Política de ese país, la propiedad privada.
Don Juan Arnoldo Cayasso nos muestra con un símil, que entre la democracia, (Alemania Occidental) y el socialismo, (Alemania Oriental) existe una diferencia tan grande en el desarrollo de los pueblos que son como el día y la noche. Muy pronto, deberá Costa Rica escoger entre seguir adelante con el desarrollo o estancarse para siempre.
Lic. Eloy Alfaro Altamirano, Abogado.
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