|
Estadísticas del Sitio |
Usuarios: 22
Noticias: 1417
Enlaces: 8
Visitantes: 3027270
|
|
Hay $guest_array invitados en línea |
|
 |
|
escrito por Gerardo Quesada
|
|
viernes, 27 de noviembre de 2009 |
Consultorio Privado de Psicología
Lic. Seidy Rojas Jiménez
Tel: 8873 74-54 / 2463-20-54 / 2463-19-25
De la navidad se pueden argumentar muchos temas de interés intentando despertar en el lector un sentimiento de alegría, paz, solidaridad y mucho amor. Sin embargo, a pesar que la navidad ha de ser vista como una época en la que se comparte tanto con la familia como con compañeros y amigos, se hace necesario mencionar que en muchos (as) hay otro sentimiento totalmente diferente y contradictorio en ésta celebración, mismo que conlleva preocupación y hasta irritación, consecuencia de consumismo que se presenta en esos días. Presentándose estrés, angustia y ansiedad porque no se cumplen las expectativas de los que están a nuestro alrededor respecto estas fiestas. Parece utópica la idea de cambiar la forma en que se celebra la navidad actualmente, me refiero a que parte de las festividades navideñas conllevan un gasto excesivo. Al pensar acerca de este hecho me surge la interrogante, cuando fue qué de la inocente idea de pedir al niño Jesús regalos para todos los niños (as) en rememoración de su nacimiento, como forma de propagar su amor y entrega, se utilizó la misma como enganche para que todos (as) creyeran en la necesidad de despilfarrar millones de colones para esa fecha, en cosas que al fin y al cabo no sirven sino para disfrazar ante los otros a cual estatus social se pertenece, obteniéndose como consecuencia ocultar lo que realmente somos. Muchos (as) entienden como los medios publicitarios tienen el poder de manejar las mentes de las personas por medio de anuncios y propaganda, explicándose así, como los medios de comunicación en asociación con el consumismo son usados hoy por hoy para indicar a la gente lo que es mejor comprar, sintiendo en muchos casos que se pierde la identidad si no se cumple con lo que los medios dicen que es la moda, el juguete de última tecnología, o lo que definitivamente no puede faltar en su casa según los adelantos científicos. Ante lo que se expresa anteriormente se revela que se perdió la perspectiva de la esencia de la navidad, ya que el estrés de consumir lo que se sugiere “son mis deseos”, hace perder de vista lo que realmente es importante atender en esa época. Muchas veces complicamos la forma en que debe disfrutarse esta celebración por no identificar y planificar como voy a vivir estas fiestas, esto debido a que se manipula y controla con mensajes sugestivos la mente del ser humano al indicarle que compre, como lo compre y dónde lo compre, porque de otra manera arruinara la fiesta navideña. Se entiende que el hecho de recibir un detallito entre familiares, intercambiar un cariñito con compañeros de trabajo y amigos es un gesto muy lindo, pero si eso es motivo de estrés o angustia les aseguro que no vale la pena. Dicho de otra forma, sería convertirse en víctima de lo que el consumismo quiere obligarme hacer. La idea que deseo transmitir al escribir este mensaje sea que reaccionemos antes de comprar compulsivamente, gastando de acuerdo al presupuesto que cada quien maneja y llevando a cabo acciones desde lo que quiero hacer según los dictados del corazón. Es decir, al celebrar estas fiestas tratemos de transformar lo que parece utópico en una realidad. Manifestando el amor desde otras formas al compartir, atender, escuchar, abrazar y “chinear” a la persona a quien se desea agasajar en lugar de ofrecer un presente al finalizar el año. Busquemos que la forma de manifestar los sentimientos no se traduzcan en simples regalos que se entregan, busquemos amar más, comunicar los sentimientos con sinceridad, apoyar, confiar, aceptar a los otros como son, en vez de suplir con una dádiva todo lo descrito para aparentar ser buenos hijos (as), padres, madres, hermanos (as), esposos(as) o novios (as). Demostremos hasta donde somos capaces de conducirnos según pautas propias, en vez de efectuar el comportamiento robotizado que quienes venden quieren meter en el pensamiento. Vivamos esta navidad de acuerdo a lo que es su esencia, como lo expresaban las tarjetas navideñas que antaño se enviaban; en paz, amor y solidaridad, donde Cristo que es luz del mundo se refleje en los hogares y sea el centro de sus corazones. Que Dios les Bendiga y que pasen una muy Feliz Navidad. |
|
|
|
 |
|