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Monday, 02 July 2007 |
El árbol es un ser viviente plantado en la naturaleza por Dios, con un propósito, para dar al hombre vida, ya que si no existieran, sería verdaderamente imposible vivir, podemos observar por ejemplo,
que si lo analizamos detenidamente, usted podrá determinar que tiene similares características al hombre, nace de una semilla, germina, inicia un proceso de formación, se expande frondosamente, toda vez, que la tierra con sus grandísimas propiedades, permite que se alimente, crezca, se fortalezca y dé frutos a su debido tiempo.
Además podemos mirar que muchos organismos se unen a él para subsistir, como también animales, los cuales se refugian, para obtener provecho de su magnífica sombra y alimento. De él también nos nutrimos, ya que de las diferentes especies que existen, obtenemos frutas, las cuales sirven al hombre como una fuente de vida, además en la historia de la humanidad, sirvió y ha servido para diversas funciones, como construcciones de viviendas, edificios, muebles, y hasta para calentarnos como hoguera.
De éste podemos observar que nos sirve como un pulmón, para poder respirar un aire puro, el cual nos está concediendo una buena salud en nuestras vidas, además nos sirven como protectores en cuencas y ríos y por consiguiente, podamos recibir el líquido preciado que necesitamos todos los seres del planeta, el agua, recurso hídrico que se viene agotando en el mundo, por la cual vendrán las futuras guerras, cuando definitivamente este valiosísimo líquido sea totalmente escaseado y limitado. Debemos conservarlos, para obtener de ellos, oxígeno del cual emana, sin éste no podríamos contrarrestar lo que el mismo hombre, con su ignorancia contamina el medio en donde nos desarrollamos, por eso, es que muchos países desearían contar con parques nacionales o reservas biológicas, como la que contamos nosotros en este momento y darían cualquier cosa a cambio para gozar de estas bendiciones que muchas personas ignoran el valor que esto representa en nuestras vidas.
Según medios de información, en las grandes capitales o urbes, en donde solamente se respira monóxido de carbono, la gente está padeciendo cada vez más de problemas respiratorios y muriendo debido a esta causa, debemos defender a capa y espada la deforestación tan acelerada que se está llevando a cabo en ciertos sectores de nuestro país, fraudulentamente, por personas que inescrupulosamente, por ganarse unos centavos de más, se convierten en destructores de nuestra madre naturaleza, sin importarles cual es el futuro de nuestras próximas generaciones. Sembremos un árbol cada costarricense y con ello, estaríamos inculcándole a nuestros hijos lo vital, que serían nuestros bosques cultivados, cundidos y verdosos, los cuales tuvimos la dicha de conocerlos en otra época, y poder recibir las múltiples bendiciones que Dios nos concede por medio de éstos, para disfrutar de este grandioso regalo.
Instamos a las autoridades competentes de nuestro Gobierno de la República, para que existan campañas en todos los centros educativos del país, con el objetivo de mantener constante información y concientización, con todo lo relacionado en la materia a la cual me refiero, para que nuestros estudiantes, esos futuros gobernantes de nuestra patria, sean los que estén identificados y convencidos para poder contagiar a nuestra ciudadanía, de la verdadera realidad, que conlleva no conservar los valiosos tesoros, que son nuestros recursos naturales, y por ende estaríamos exterminando lo que el Dios Todopoderoso nos obsequió, para que disfrutáramos de su creación, cuidándolos y protegiéndolos, como personas responsables, los cuales daremos cuenta de lo que usted y yo, dejamos de hacer o no hemos hecho para ser partícipes de verdaderos hombres con visión y misión en cuanto al tema que expuse. Piense; ¿si usted alguna vez en su vida, se ha dado a la tarea de aportar un grano de arena, para exteriorizar alguna preocupación sobre cómo unificar esfuerzos, para mantener a nuestra Costa Rica, tal y como su nombre lo indica siempre rica?. Gracias a esa gran biodiversidad, que nos caracteriza.
Para ello debemos ser vigilantes de esta tierra, parar no dejar que expiren estas riquezas, estamos todavía a tiempo, hay mucho que hacer por nuestra tierra querida.
Damos gracias al Dios Todopoderoso, porque nos permite reconocer que Él es el Creador del Cielo y la Tierra, y de lo que de ella existe, como es la exuberante naturaleza que nos ha dado en esta bella patria, para que seamos partícipes de la responsabilidad de mantenernos unánimes y velar por el bienestar de esta tierra que fluye leche y miel, nuestra querida Costa Rica.
Claudio Vargas Vargas
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