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escrito por Pablo Robles
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martes, 24 de julio de 2007 |
"Un día normal".
Lo que sucede en cada sesión. Como síndico nuevo, uno ve y escucha los mil apuros, alegrías y congojas del Consejo Municipal. No es tan fácil como parece serlo. Por ejemplo, la mayoría de Síndicos y Síndicas somos dirigentes comunales de muy bajos recursos y viajamos en Raí, o en buz, muy pocos en carro propio, a finales de mes se viaja con menudo de alcancías para los pasajes y sin derecho a nada más.
Día de sesión, día de carreras, Regidores y Síndicos van y vienen cargados de papeles saturando oficinas Municipales, por dicha, excelente atención, uno ve y siente que sí hay interés del Municipio en dar un buen servicio a cada distrito. El señor Alcalde, si es que puede medio almuerza a la ligera, mientras el presidente Municipal muestra previa preparación y capacidad al presidir y abordar los temas en mención. Da gusto secretaría Municipal, eficiencia y mucho carisma Humano, además responsabilidad en cada documentación a entregar. La puerta a más visitar, Enlacen comunal, ahí se hace honor al nombre, es el lugar del enjambre de proyectos comunales, lo mismo de unidad de gestión vial y restantes departamentos Municipales. Antes de la sesión muchos saludos, abrazos y besos por doquier.
Muy puntual a la hora inicia la sesión y cada cuál a su recinto parlamentario, obviamente, lo primero, garantiza la "dietilla" firmando la asistencia. Conforme pasa el tiempo uno ve, uno que otro alargado bostezo, algunos como con sospecha atienden el celular queriendo tapar la voz con ambas manos, estilo el "jorobado" tocando dulzaina, o algunos Síndicos corremos a toda prisa para la parte trasera del salón diciendo aló, aló. El aire acondicionado no complace a todos, mientras unos sudan otros pasan abrigados. Ciertamente sí se ven pequeños y cómodos sueñitos momentáneos. A veces Regidores o Regidoras se distraen, se les va la onda y votan al tanteo sin entender mucho qué votaron. Los minutos de receso, todos corren a la cuadra más cercana, cinco minutos para llegar y pedir, cafecito caliente mal tragado en otros cinco y cinco para regresar, algunos terminan sus taquitos en la continuidad de la sesión, mientras levantan el dedo para votar con algún poco de mayonesa. Uno ve muy variadas poses de Síndicos en los amplios y alargados sillones, como para un segundón sueñito. Hay cinco Fracciones políticas. La que tiene misión contraloría, la fracción diplomática, fracción de gobierno a veces ingobernable, fracción mariachi estilo mariachi y no es que todo lo "cantan", más bien alegran la sesión la fracción cineasta, tipos Tom Crusse, buena nota. Pero lo más importante, las cinco fracciones, todos muy buena gente, preocupados por dar y hacer lo mejor para el cantón.
Las sesiones con muy parecidas, se dan acaloradas discusiones, sin embargo existen una armoniosa relación entre todos y a menudo se dan divertidas bromas mezcladas con buenos chistes. Para algunos sin pleitos la sesión estuvo mala y aburrida, otros se decepcionan del tiempo perdido en vanas discusiones. Es curioso, cuando faltan diez minutos del final, todo mundo mira el reloj, unos para aprovechar el tiempo, y otros para salir corriendo.
Así termina la sesión, unos de regreso viajan en Raí apuñados, a sus lejanos terruños, y en su pichirilo en un lugar muy rural avanzadas horas de la noche, llegará a su casa por camino solitario... Y mientras todo un cantón Sancarleño duerme, talvez un Alcalde no puede conciliar el sueño, pensando en problemas y soluciones para este progresista cantón norteño, San Carlos, NUESTRO ORGULLO.
Evaristo Arce Hernández
Síndico Rural Pitaleño
Cédula 2-422-628
Telefax: 403-8204
Cel: 351-9909
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