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CARPE DIEM. Hoy es el mejor día de nuestras vidas |
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escrito por Gerardo Quesada
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viernes, 25 de junio de 2010 |
• Lic. Eloy Alfaro Altamirano.
Asesor Legal Hospital San Vicente de Paúl.
Cada mañana al despertar estrenamos un cuerpo nuevo ya que de los 800.000 millones de células que componen la totalidad de nuestro cuerpo, hay 2.000.000 de células que han sido reemplazadas durante la noche por otras células total y absolutamente nuevas. De la totalidad de ellas hay 13.000 millones que son neuronas, o sea células del cerebro. Al abrir nuestros ojos cada amanecer, 100.000 millones de receptores captan la luz de ese nuevo día y 24.000 millones de filamentos en nuestros oídos nos permiten captar los sonidos de cada mañana. Por otro lado, 500 músculos nos permiten levantarnos y para caminar se requiere el concurso de unos 300 músculos junto a una estructura de 200 huesos y 7000 nervios. Estos últimos, como finos conectores eléctricos, llevan los mensajes del y al cerebro con la ayuda de 4.000 millones de estructuras sensibles al dolor y 200.000 detectores de temperatura en nuestros 3 metros cuadrados de piel. Nuestro corazón late 36 millones de veces al año y bombea 4 litros de sangre por 100.000 kilómetros de venas y arterias que llevan dos millones de litros de sangre al año para alimentar cada una de nuestras células con oxígeno y nutrientes y sacando los desechos que se producen. Cada una de esas células está formada por átomos que giran sobre sí mismos como pequeños sistemas solares, 10 millones de veces por segundo. Cada pensamiento positivo en nuestra mente moviliza un circuito hormonal que impacta cinco trillones de células. De manera que, para tener una buena vida, debemos tener una conducta “S”: serenidad, silencio, sabiduría, sabor, sexo, y sonrisa, las cuales promueven la secreción de la SEROTONINA, hormona del bien-estar. Las conductas “S” generan actitudes “A”: Animo, amor, aprecio, amistad, acercamiento. Para tener una buena vida debemos olvidarnos de las conductas “R”: resentimiento, rabia, rencor, reproche, resistencia y represión que facilitan la secreción de la hormona corrosiva para las células denominadas CORTISOL que aceleran el envejecimiento. Las conductas “R”, por el contrario generan actitudes “D”: depresión, desánimo, desesperanza, desolación. Evitemos entonces la “mala sangre” con mucho cortisol y poca serotonina que son fuente de la enfermedad y del envejecimiento. El buen humor con muchas actitudes “A” cargadas de serotonina, son la clave de una buena vida y una longevidad saludable. Que hoy sea el mejor día de tu vida cargado de bendiciones y de buena salud. |