|
Aprecia el tiempo y sé feliz |
|
|
|
|
escrito por Gerardo Quesada
|
|
miércoles, 08 de junio de 2011 |
Con tanta frecuencia estamos tan sumergidos en nuestra cotidianeidad basada en penas, presiones y angustias, que nos olvidamos por completo de lo que el día a día nos ofrece, en forma gratuita, para nuestra felicidad. Como una estrategia bien patrocinada por el consumismo, intentamos aliviar nuestra realidad justificando mayores presiones y endeudamiento, ahogándonos a su vez, en un principio de sobrevivencia material totalmente innecesaria. Siempre estamos tan angustiados en nuestras vidas, que ya ni siquiera recordamos como apreciar lo que tenemos frente a nosotros. Por ejemplo, un día soleado, un hermoso atardecer, una llamada especial, admirar nuestro hogar, ver a los hijos crecer, recibir un abrazo, dar un beso a nuestra madre o abuela quien aún tenemos con nosotros, etc.
Meditemos un momento:
¿Por qué no gozamos de cada minuto que todos tenemos? ¿Por qué siempre andamos de prisa y justificamos todo? ¿Por qué siempre nos estamos quejando de cosas que no tenemos? ¿Por qué si ya logramos algo, nos duele tanto que no sea lo que tiene el prójimo?
Hay una pequeña conclusión que tengo yo al respecto: no disfrutamos de nada porque nuestras vidas están vacías; estamos vacíos por dentro, y no hay nada que pueda satisfacernos mientras sea así. Sé que esto suena duro, pero es nuestro deber que esa perspectiva de carencias cambie. Nadie más que nosotros mismos podemos hacer que nuestra vida sea más alegre. Sólo tú conoces tu corazón y sabes el porqué de esa desdicha que ronda tu vida. Aunque trates de ocultarlo, si existe algo de lo que NO estás a gusto, o sientes que la gente es injusta contigo, o quizás notas que otros si pueden y tú no; que un principio de envidia florece en tu entorno, o tan simple como que no te sientes de humor, medita que está ocurriendo en ti. Cuando sepas qué es lo que te pasa, tratar de comenzar de nuevo. Edúcate y aprende como sacar eso que te esté haciendo daño. Si logras aprender de ti mismo, podrías evitar caer de nuevo en lo mismo. Si piensas que tu vida se te escapa, habla, exprésate, edúcate, renuévate y sigue adelante. Es muy corta nuestra estancia por esta vida y nos aferramos a vivir amargados y tristes por no aceptar y enfrentar nuestro problema. No es justo para nadie tener que soportarte así, empezando por ti mismo. No permitas que nadie te quite esa felicidad de la que eres heredero. Disfruta del día a día como si fuesen los últimos, sal de casa, mírate, camina seguro por la vida, has ejercicio físico; tú eres una persona que vale mucho y debes creértelo para que también los demás lo noten.
Miguel Arguedas Especialista en Desarrollo Humano
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
www.vivaconproposito.com |