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escrito por Gerardo Quesada
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lunes, 29 de noviembre de 2010 |
• Dr. Omar Alfaro Murillo Especialista en Gastroenterolgía Especialista de Salud Pública
Hijo de tigre sale pintado
No en pocas ocasiones al visitar algunos comercios o lugares de la zona, mucha gente me recibe con una pregunta “¿Verdad que Ud. es Murillo?” y no se trata de que los presentes sean adivinos, si no simplemente que logran relacionarme por mi parecido físico con algunos de mis familiares. Es probable que la historia se repita en el seno de muchas familias, pues por lo general, hay características que se transmiten hacia las diferentes generaciones, algunas con mucho mayor frecuencia o intensidad que otras. El color de los ojos, el carácter, la contextura física, la forma de la nariz, son algunas de las características que por lo general se comparten entre las familias. Sin embargo a pesar de que cada quien es una persona somos diferente, lo cierto es que cada uno de nosotros está formado gracias a la contribución de un 50% de genes de nuestra madre y otro 50% de nuestro padre. De los padres se hereda no solo las características físicas, si no también muchos otros aspectos, como la posibilidad de sufrir ciertas enfermedades. Esta es la razón por la que es fácil encontrar familias en las que hay muchos pelirrojos o muchos miembros con los ojos del mismo color, pero también es la razón por la que encontramos múltiples familias en las que muchos de sus miembros padecen una misma enfermedad Existen fámilias en las que los padres transmiten a sus hijos, la predisposición para padecer cáncer, diabetes, asma, trastornos del colesterol, hipertensión arterial y hasta la posibilidad de sufrir un infarto. De hecho se dice que la mejor manera de no padecer del colesterol , es tener padres que no padecen del colesterol. Afortunadamente, muchas de estas enfermedades a las que se está predispuesto, dependen de múltiples factores y no solo de lo que se hereda en los genes. Enfermedades como trastornos del colesterol, obesidad, diabetes, hipertensión, predisposición para sufrir un infarto, o para desarrollar un cáncer requieren además de la genética, que se conjugen, aspectos ambientales y estilos de vida desfavorables como el tabaco, el consumo de alcohol u otras sustancia prohibidas, el no hacer ejercicio, el consumo de grasas saturadas, el stress, entre otras. En cuanto a la predisposición genética no hay nada que podamos hacer. La buena noticia es que si podemos actuar sobre los otros factores que se requieren para llegar a desarrollar la enfermedad. Un seguro de vida, barato sería hacer ejercicio regularmente, evitar el tabaquismo, consumir una dieta blanceada, con porciones de frutas y vegetales a diario, evitar el abuso de alcohol y otras sustancias, entre otros estilos de vida saludables, dado que se evitaría los otros elementos necesarios para que se desarrollen muchas de las enfermedades para las que genéticamente se está condicionado
Es así como podríamos decir que : “ El Hijo del Tigre ya no sale tan pintado” |