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escrito por Gerardo Quesada
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miércoles, 08 de junio de 2011 |
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
La Fortuna: Con una vista envidiable al Volcán Arenal, en la comunidad de Zeta 13, funciona desde hace 12 años un hogarcito para niños abandonados y agredidos de la zona. Aquí, el dolor parece disminuir, gracias al amor que a diario reciben los niños y niñas de parte las tías (madres sustitutas) y funcionarios que aquí laboran. En este lugar, cuentan con camitas propias, alimentación adecuada, servicio médico y psicológico educación, vestido y áreas de juego. El Hogarcito San Juan Bosco, de La Fortuna, se ha convertido en la única esperanza que tienen decenas de niños de esa comunidad y lugares vecinos para vivir dignamente, sin abuso de ningún tipo. La mayoría han sido sacados de sus “hogares”, a la fuerza porque han sido víctima de abuso físico, sexual y emocional por parte de sus padres o familiares. Otros, la minoría, han sido abandonados por sus progenitores y encuentran aquí, padres, madres y hermanos que nunca tuvieron.
 Niños del Hogarcito San Juan Bosco de la Fortuna tienen este espacio para jugar con los demás niños. Cuando uno llega al hogarcito, los niños los reciben con una sonrisa y con muchos deseos de curiosear, se acercan y buscan un abrazo o la intención de jugar. Parece inconcebible que estos niños, de uno o dos años de nacidos hayan sido abusados o maltratados de forma despiadada, pero es la realidad. Nazira Jaikel, administradora del Hogarcito San Juan Bosco de La Fortuna, explica que cuentan con 15 niños y niñas con edades de entre año y medio y nueve años y medio, porque aquí, sólo se reciben menores de días de nacidos hasta los 10 años. Jaikel, asegura que en esta zona es muy frecuente el maltrato físico y sexual de niños por algunos padres y madres o familiares. La carencia de espacio hace que algunos niños no puedan ser recibidos en el hogar porque no hay campo para más y deben ser enviados a otros hogares. Pese a ello, el hogar hace esfuerzos para darle espacio y cobijo a más niños maltratados y en peligro de abandono, gracias a la buena voluntad de los socios que mensualmente brindan una cuota para ayudar a mantener esta obra de amor, tan necesaria para esta comunidad. La mayoría de socios donantes son trabajadores de hoteles de la zona y gente buena que quiere algo mejor para estos niños. Jaikel, explica que tienen espacio para 17 niños, pero el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), solo les brinda recursos y servicios para 12 menores. El PANI y la Junta de Protección Social les brinda un aporte de ¢1.900.0000, mensuales, pero los gastos del hogarcito rondan los ¢3 millones. El gobierno sólo cubre un cuarenta por ciento de los gastos del hogar, el resto debe cubrirse con las donaciones.
 En el Hogar los niños cuentan con un sala para estudiar y pintar. Las tías
En la actualidad el Hogarcito Juan Bosco funciona con tres tías, o madres sustitutas, que permanecen aquí las 24 horas del día, además, hay una psicóloga, una maestra y la administradora. El Horgacito es visitado con regularidad por turistas que, a menudo, quieren conocer cómo funciona, y la vez, hacen algún tipo de donación. Los niños, una vez que son sacados de los hogares, el PANI intenta por todos los medios reubicarlos con sus familias, primero con sus padres si éstos logran rehabilitarse, o sino, con sus abuelos, tíos o tías o personas cercanas al menor, si esto no se logra, se declaran en abandono y se abre un proceso de adopción. Entre el año pasado y este, dos niños del Hogarcito fueron adoptados por una familia italiana y están en ese país, cuatro fueron adoptados por familias costarricenses y ocho se reubicaron con sus familiares. Andrea Vargas, psicóloga del Hogar, explica que una vez que ingresan al hogar se trabaja con los niños en aspectos como prevención del abuso, hábitos, se les impone límites, se busca que mejoren su vocabulario. También, si están en edad de escuela se le reinserta en el proceso educativo, se le refuerza el carácter espiritual, se le brinda servicio médico, odontológico, psicológico, se les imparte clases de inglés y hasta de música. Nazira Jaikel, explica que su sueño ahora es apelar a la buena voluntad de los vecinos de La Fortuna y del gobierno para construir aquí un hogar para atender a menores de entre 12 a 18 años, ya que una vez que cumplen 10 años, los niños de la zona son enviados a una Aldea SOS, de las que funcionan en el país. La idea es que los menores reciban educación en su propia comunidad y puedan reinsertarse a la vida cotidiana. Jaikel asegura que tiene el apoyo de la directora regional del PANI María Amalia Chaves, para llevar a cabo este importante proyecto para su comunidad, pero esperan la ayuda del gobierno y los vecinos. En la actualidad el hogarcito necesita un portón eléctrico para la cochera y entrada, un “playground” de seis instalaciones de metal o madera, un trampolín, casitas para niños, un extractor de grasa, hieleras grandes, equipo de música, castillo de arena, bicicletas para niños de 8 a 10 años, una olla grande para cocido a fuego lento. También necesitan cubetas de pintura para aceras de color verde y pintura mate, color hortensia para los interiores del Hogarcito. Asimismo, se invita a los vecinos de la zona a la gran subasta ganadera que se realizará el domingo 03 de julio a las 2:00 p.m. para beneficio de los niños del Hogarcito. Si usted desea afiliarse como nuevo socio del Hogarcito San Juan Bosco y contribuir con los niños, puede llamar al 2479-9500 para que se le haga llegar la hoja de afiliación. |
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