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Trino Riggioni... para hablar de caballos |
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Monday, 03 November 2008 |
• Contemplando una potrilla negra de la raza criolla nos encontramos
en su cuadra ubicada en el sector de La Llanada en Ciudad Quesada, a
Don Trino Riggioni Arias, una autoridad que propios y extraños
respetan en el mundo de los caballos.
Por: Luis Ramón Carranza Cascante
Llegó a estas tierras procedente de Grecia, a inicios de la década de los 40 cuando apenas contaba 12 años de vida. Como la mayoría de los pioneros del desarrollo, junto a sus padres le tocó utilizar el caballo como el principal medio de transporte de esos tiempos, pero él se enamoró de estos animales y desde entonces ha dedicado buena parte de su tiempo a traer y criar buenos caballos: criollos, iberos y hoy españoles. Trino vivió muchos años en Florencia desde donde viajaba a Ciudad Quesada a caballo a realizar los mandados de la época, recuerda que aquí la mayoría tenía caballos de trabajo y algunos de los primeros que trajeron animales buenos a la zona fue Juan Mercedes Matamoros con su caballo El Galán, Antonio Riggioni, su tío con El Singapur y mas tarde don Vitelio Arrollo. Eran realmente pocos caballos finos y por supuesto casi todos eran de la raza criolla nos dice. Su primer caballo que recuerda fue El Ringo y la primera cuadra que construyó él para cuidar caballos es la de “Curra” en el Barrio San Roque. Por su modestia no lo admite, pero quienes le conocen le dan el mérito de haberse preocupado por traer caballos de primera a la zona. Cuenta cerca de 25 caballos por los cuales ha pagado sumas importantes de dinero; caballos como: El Cañero uno de sus más consentidos, Los Decanos y el Panza Blanca, aún lo hacen suspirar cuando les recuerda. Hablar de un millón de colones por un caballo hoy día todavía suena, pero Trino pagó hace cerca de 40 años esa cantidad por un caballo que ya ni recuerda el nombre , pero que se lo compró a Juan De Dios Muñoz. Pero en este hablar de caballos y recuerdos, interrumpe para asegurar “Tener Caballos como negocio no... pero como pasatiempo es maravilloso es salud mental, es entretenimiento.” Pero aclara, “para disfrutar de un caballo no necesariamente tiene que ser caro, uno puede disfrutar cualquier caballo, lo importante es que uno se sienta bien” De razas de caballos, los criollos lo han dominado, pero también ha tenido iberoamericanos y hoy su chineado es “Bohemio” una enorme caballo gris de raza española que aún y su imponencia, don Trino lo luce en topes regionales y nacionales. 60 mil dólares vale Bohemio, pero en criollos está Califa y Mal Hablado dos sementales de 30 mil dólares cada uno, todo un capital destinado a propagar en la zona la buena raza de los caballos de don Trino Riggioni Arias. Como si los años no lo tocaran cuando está cerca de un caballo, don Trino interrumpe la entrevista para a sus 78 años montarse sin ayuda en Bohemio y pasearlo como en sus tiempos mozos. Sin duda un gran caballista... |