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Tras el oro de las bajuras |
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escrito por Gerardo Quesada
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jueves, 20 de enero de 2011 |
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
A principios de los noventa las empresas mineras canadienses orientan su tentáculos hacia las bajuras, específicamente en Crucitas de San Carlos, donde previa exploración se determinó que existía un yacimiento aurífero donde se podría extraer unas 700 mil onzas del preciado metal. La lucha empezó a dar las empresas Placer Down, que luego cambio su nombre a Vannessa Ventures y por último, a Industrias Infinito, según los ambientalistas era la misma empresa, que con los mismos objetivos extraer oro a cielo abierto. La empresa pretendía arrasar con 197 hectáreas de bosque, eliminar gran cantidad de árboles de almendro, cuyos frutos sirven de alimento a la lapa verde de la zona. Se ponía en peligro los mantos acuíferos y las aguas subterráneas por posible contaminación con cianuro. Ante estas amenazas, los grupos ambientalistas de la zona empiezan hacer presión, aparados por la Iglesia Católica, es especial, el Frente de Oposición a la Minería a Cielo Abierto de la Zona Norte, ecologistas nacionales y de algunos representantes de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional entre otros. Organizaciones ambientalistas como el Frente de Oposición a la Minería a Cielo Abierto de la Zona Norte, y más adelante la Unión Norte por la Vida (Unovida) estuvieron al frente de la batalla en la región, organizaron manifestaciones y acciones concretas para que el gobierno no diera el permiso de explotación de oro en la zona. Sara Obando, miembro del Frente de Oposición a la Minería a Cielo Abierto de la Zona Norte, explicó que la empresa minera canadiense siempre quiso maquillarse con distintos nombres, pero el fin era el mismo destruir el medio ambiente para extraer oro. En el 2002 el gobierno de Miguel Angel Rodríguez, le otorgó a Industrias Infinito los permisos de explotación de oro en Crucitas, más adelante en la administración de Abel Pacheco se declaró moratoria a la actividad minera.
Decreto
En la llegada a la presidencia el Oscar Arias en el 2006, este emitió un decreto que declaraba de interés público la minería, por encima del decreto de Pacheco de moratoria minera. En los último momentos la luchas se intensificaron por la tala de varias hectáreas de bosque por parte de la empresa. Marchas, concentraciones, recursos de amparo contra la empresa, pero sobre todo, la consciencia nacional, ayudaron a poner fin a esta lucha. Al final, el Tribunal Contencioso Administrativo anuló la concesión minera a Industrias Infinito, dentro de otras irregularidades detectadas. Para el ambientalista Carlos Murillo, el triunfo de todas estas luchas se obtuvo gracias a que hubo consciencia nacional sobre una actividad que el pueblo no quería. Con la resolución de dicho Tribunal se cerró un capítulo más de actividad minera en la Zona Norte. |