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Pacientes con VIH-SIDA, discriminados |
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escrito por San Carlos Al Dia
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viernes, 09 de febrero de 2007 |
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
• 73 personas de la región han adquirido el VIH-SIDA desde 1995 hasta la fecha. Del total, 19 han fallecido.
• La discriminación al paciente, y el decir: “eso no me va a pasar a mí ”, todavía impera en la región.
Como mariposas que agitan sus alas antes de caer muertas, después de tres semanas que dura su ciclo vida, no sin antes dejar sus huevecillos para perpetuar el misterio de la vida, es nuestro paso por este mundo.
Al igual que las mariposas morfo que nos regalan su belleza en una tarde de verano antes de extinguirse, cada persona tiene un propósito en la Tierra.
Los 52 vecinos de la región que a la fecha han sido infectados con VIH-SIDA saben muy bien de esto. Esto a pesar de que a veces la sola existencia resulta un sacrificio, por el miedo al rechazo y la discriminación producto de los mitos que todavía prevalecen sobre la enfermedad.
Lilliana Núñez Cruz, vecina de Cuestillas de Florencia, es testigo de ello. No teme decir que es portadora del VIH-SIDA, ni al rechazo y discriminación que ha sufrido. Ahora dice vivir feliz con sus dos hijos y una familia que la ha apoyado desde hace tres años y medio que le diagnosticaron la enfermedad.
“Mucha gente de los que decían ser mis amigos me apartaron, ¡pero bueno -que se queden los que son reales! Algunos que antes decían ser amigos, ahora, sólo me dicen un adiós de largo y uuyyy... nada más. En la iglesia me sentaba en una banca con gente y al final quedaba yo sola con mis dos hijos”, cuenta esta mujer que como todo ser humano, en ocasiones dice derrumbarse, pero luego toma fuerzas porque tiene un esposo, dos hijos y una familia que la quieren.
Hoy, asiste dos veces al mes a un grupo que lo integran portadores de VIH-SIDA en el Hospital San Carlos. Aquí recibe charlas educativas sobre el uso de los antirretrovirales, alimentación adecuada, cuidados para no enfermarse, autoestima y a la vez comparte sus angustias e inquietudes con otros portadores.
La Asociación Costarricense de Personas Viviendo con VIH-SIDA (ASOVIHSIDA) es la encargada de darles este tipo de charlas a los portadores de la región.
Kattia López Araya, miembro de la asociación y portadora del virus desde hace 11 años, da las charlas a unas diez personas de la región que se reúnen en el hospital para informarse y capacitarse sobre el SIDA.
“En esta región hemos visto más rechazo y discriminación al enfermo que en otras del país, donde yo doy charlas. Aquí todavía la gente cree que con un beso, un abrazo se les va a pasar el virus”, asegura.
Según López, en la zona existe mucha unión y trabajo de grupo entre los portadores del VIH-SIDA, a diferencia de otras regiones del país. “Aquí los enfermos son más abiertos a hablar. Hay una asistencia muy parecida tanto de hombres como de mujeres, algo que no se da en otros lugares donde sólo llegan mujeres”, indicó López.
El trabajo en equipo de la Comisión de SIDA y de Enfermedades de Transmisión Sexual que existe en el Hospital San Carlos, desde hace 11 años, ha dado sus frutos.
Operan con equipo de trabajo que le brinda ayuda al paciente y a la familia a aceptar la enfermedad en un primer momento. Luego se da atención integral al enfermo.
“Hoy, se sabe que el SIDA es una enfermedad como cualquier otra, con la cual el paciente puede convivir y tener una buena calidad de vida, si toma los medicamentos y logra cuidarse para no enfermar”, explicó la médico María Esther Solís, coordinadora de la Comisión del SIDA y de Enfermedades de Transmisión Sexual del Hospital San Carlos.
Gracias a los avances médicos una mujer con SIDA puede tener hijos, sin que estos sean portadores. Todo gracias a medicamentos y a la eliminación de la lactancia materna al bebé.
8 casos en el 2005
Según Solís, los casos de SIDA en la región han disminuido. El año pasado sólo se registraron ocho.
Atribuye esto a la educación e información que se imparte en los centros educativos y EBAIS de la región.
Además, existe un programa de prevención impartido por la Cruz Roja Costarricense, con el apoyo de la Cruz Roja Española. Este consiste en capacitar jóvenes socorristas sobre prevención del VIH-SIDA para que estos lleven el mensaje a otros jóvenes de colegios y escuelas de todo el país.
En la zona el programa denominado “La Verdad sobre el SIDA, pásala”, funciona desde hace dos años.
Johann Ávila Mendoza cruzrojista y coordinador de la región del VIH-SIDA, dijo que el año pasado se impartieron varias charlas en colegios del cantón y este año se planea hacer lo mismo en otros. A la vez se han capacitado a 25 cruzrojistas de la región para que lleven educación e información a más centros educativos.
A pesar de la información todavía hace falta más. La discriminación hacia el paciente y aquello de “eso no me va pasar a mí” prevalecen.
Por otro lado, existe escasa o nula disposición por parte de los varones a hacerse el examen del SIDA. En el caso de las mujeres es más frecuente porque al quedar embarazadas, el médico les pide que se hagan el examen.
Gracias al trabajo de la Comisión del SIDA del Hospital San Carlos, integrada por un médico, una farmacéutica, una enfermería, una nutricionista, una trabajadora social y una microbiología, se ha logrado dar educación integral al paciente desde el momento que se le diagnóstica la enfermedad.
Lidieth Alvarado trabajadora social y miembro de la comisión, explicó que en un primer momento se trabaja con el paciente y con los familiares que lo deseen para que conozcan sobre la enfermedad. En todo momento se guarda discreción y privacidad para evitar los rumores que llevan a la discriminación.
Hoy, los aproximadamente 3000 pacientes con VIH-SIDA que hay en el país, gozan de derechos como la atención preferencial y el suministro de medicamentos por medio de la Caja Costarricense de Seguro Social. Asímismo también son castigados con pena de cárcel, si infectan a una persona sana, cuando conocen que son portadores del VIH-SIDA. Lilliana Núñez Cruz, portadora del VIH-SIDA: “disfruto la vida. Tengo dos hijos y un esposo que son mi razón para vivir”. |
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