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Obispos piden al Presidente Arias derogar Decreto Minero |
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escrito por Gerardo Quesada
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jueves, 21 de enero de 2010 |
• Fundamentan pronunciamiento en los principios éticos y legales de la prevención y la precaución. • Mandatario dice no comprender qué saben los obispos sobre minería y biología.
Sonia Jiménez G Para San Carlos Al Día Como ciudadanos y Pastores. De esta forma, los obispos de la Conferencia episcopal costarricense se pronunciaron sobre la declaratoria de interés público y conveniencia nacional que dio el presidente, Oscar Arias, al proyecto de minería química a cielo abierto, ubicado en Las Crucitas de Cutris, en este cantón de San Carlos. En el documento de seis puntos, los obispos señalan que diversos estudios científicos demuestran que la minería metálica tiene fuertes impactos negativos sobre el ambiente y, principalmente, en zonas de rica biodiversidad como la nuestra. “Lo hacemos apoyados en los principios éticos y legales de la prevención y la precaución, consignados en la Doctrina Social de la Iglesia y, también en el derecho que asiste a toda la población costarricense conforme al artículo 50 de nuestra Constitución Política, que dice: Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado”, enfatiza el documento de los jerarcas católicos. El padre Edwin Aguiluz, Secretario ejecutivo de la Conferencia episcopal, comisionado por los obispos para referirse al tema, dijo que la Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y la debe hacer valer en público. “Sabemos que tanto la compañía Infinito como otras empresas tienen pretensiones de exploración y explotación más allá de Crucitas…”. “…Y, ciertamente, un modelo de desarrollo con tan altos costos ambientales no se puede tener como modelo de desarrollo”, afirmó el sacerdote Aguiluz. En el mismo pronunciamiento, los obispos consideran oportuno que el país prosiga el camino de políticas y esfuerzos por conducir el desarrollo de una manera más armoniosa con la naturaleza.
 Sobre pronunciamiento, Arias dijo: “ustedes saben de Teología, no sabía que sabían de biología y minería, zapatero a tus zapatos”. “Según lo han demostrado diversos estudios científicos, la minería química a cielo abierto tiene fuertes impactos negativos sobre el medio ambiente: La remoción de áreas de cobertura boscosa; la afectación de los suelos y de la geomorfología; la alteración del recurso hídrico superficial y subterráneo; el consumo y almacenamiento riesgoso de sustancias tóxicas tales como el cianuro; la afectación a la fauna y el paisaje”, dice el documento en otro de sus párrafos. Los jerarcas de la Iglesia católica agregan que este y los futuros gobiernos no deberían pensar en una visión utilitarista o economicista, sino más bien una seria valoración técnica y ética enfocada en el balance real de riesgos y de beneficios hipotéticosde una actividad. El Secretario ejecutivo de la Conferencia episcopal costarricense insistió en que de no derogarse el Decreto que declara la minería de interés público, el país corre el riesgo de verse inmerso en un modelo de desarrollo que no le conviene. “Hay temas que son muy importantes para la población, para el desarrollo del país, para el bien común y que no siempre gozan de popularidad y no por eso, la Iglesia va dejar de pronunciarse”, enfatizó el vocero de los prelados. Los obispos señalan que no es justo que un proyecto como Crucitas, donde el interés particular está sobre el bien común, divida a nuestras comunidades, sin medir que se trata de una riesgosa actividad y sin mirar la responsabilidad que debe tenerse con las futuras generaciones, como lo expresa el Santo Padre Benedicto XVI. “La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y la debe hacer valer en público. Y, al hacerlo, no sólo debe defender la tierra, el agua y el aire como dones de la creación que pertenecen a todos. Debe proteger sobre todo al hombre contra la destrucción de sí mismo” Benedicto XVI (Caridad en la Verdad, n.º 51). También, los obispos solicitan al presidente Arias que declare una moratoria definitiva a la exploración y explotación minera metálica a cielo abierto en todo el territorio nacional, siguiendo el precedente marcado durante el gobierno de Abel Pacheco, compromiso que piden abrace al nuevo gobierno que asumirá funciones este año. Igualmente, señalan la necesidad de que se revise el Código de Minería de forma que, adecuándose a los nuevos requerimientos en la materia y a los intereses del pueblo costarricense, responda a un enfoque de desarrollo sostenible Reacción presidencial
El gobernante, Oscar Arias, dijo en Concejo de Gobierno que no otorgará nuevas concesiones para explotar oro a cielo abierto. Tras conocer la posición de la Iglesia católica, el presidente alegó que la concesión minera al proyecto Crucitas, en esta Zona Norte, no fue otorgada por su Administración; que es un procedimiento, según él, proveniente de gobiernos pasados y que solo se vio en la obligación de firmar el Decreto.
Arias ataca a los Obispos
Sobre la posición de la Iglesia Católica, el gobernante dijo que no comprendía qué pueden saber los obispos de minería y biología. “Es impresionante como aquí la gente se atreve a hablar sobre temas que no conoce. Con todo respeto para los obispos, ustedes saben de Teología, no sabía que sabían de biología y minería, zapatero a tus zapatos” repelió Arias. Oscar Arias aseguró que su Administración acatará la resolución de los magistrados constitucionales y no dudará del criterio de las autoridades que llevan a cabo la investigación. La explotación de oro en Crucitas está paralizada por un recurso de amparo presentado por el abogado Edgardo Araya, tema que deben resolver los magistrados constitucionales en los próximos meses. |
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