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Menonitas llegaron al cantón para quedarse |
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escrito por Gerardo Quesada
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lunes, 21 de mayo de 2012 |
 Felipe Yoder, obispo Menonita, dedica parte de su tiempo al cuido de su ganado en Santa Rita de Río Cuarto. Felipe Yoder, obispo de la “Congregación Menonita Estrella” de Santa Rita de Río Cuarto de Grecia, divide su tiempo entre las labores de su granja avícola, su ganado de cría y el pastoreo de los 55 seguidores de la secta cristiana en esa comunidad. Aquí, en el campo, Yoder vive de una forma sencilla junto a su esposa Elena Miller y dos de sus hijas, ellas, al igual que resto de las mujeres que pertenecen a esta secta, llevan un vestido largo que les llega a los tobillos y en su cabeza un velo, su vestimenta es parte del decoro al que debe someterse toda mujer, de acuerdo a los principios religiosos cristianos. Las congregaciones Menonitas en la Región han venido en crecimiento, desde que llegaron a Arenal de Tilarán en 1968. Cuenta Felipe Yoder que, a la Región vinieron 13 familias de Virginia, Estados Unidos, hoy hay 12 grupos con su propio templo, repartidos en toda la Región Huetar Norte. Cada grupo tiene su pastor y algunos, un obispo, no tienen ninguna figura jerárquica que dirija la congregación, si no que cada grupo es independiente, pero sí se rigen con los mismos principios cristianos. La vida de estas familias, algunas de origen estadounidense, beliceño y europeo, ha crecido a lo largo y ancho de la zona, a Pital llegó el primer grupo en 1976, después han venido más personas de distintas partes del país, Yoder no tiene claro cuántos son los miembros que integran esta secta en toda la región, pero asegura que es grande.
 Elena Miller, esposa de Felipe, y su hija Ivania Yoder, son amantes de la plantas. Vida dedicada a la tierra
La vida de estas familias, desde su llegada a la zona ha estado muy ligada a la tierra y la cría de animales como vacas, cerdos y gallinas, entre otras actividades, por lo general agrícolas. Hay grupos Menonitas en Upala, Puerto Viejo, Pital y Marsella de Venecia. En Santa Rita de Río Cuarto habita un grupo de 55 miembros con su templo, escuela y colegio para sus seguidores. Poseen una imprenta única en el país, donde editan textos educativos, libros y la revista “Antorcha de la Verdad”, una publicación bimestral de 210 mil ejemplares que se envía a varios países de Latinoamérica, además, crearon un centro de restauración para personas adictas de la región. La congregación cristiana Menonita ha crecido en los últimos años, no sólo en familias, sino en creyentes, incluidos costarricenses que han deciden adoptar los principios religiosos cristianos con una filosofía de vida donde las sagradas escrituras deben ponerse en práctica como una regla de vida.
 Moisés Villalobos corta con la guillotina parte de los ejemplares de la revista “Antorcha de la Verdad” Bajo estos principios, contenidos en los evangelios de las sagradas escrituras, la congregación menonita fija sus pilares de vida. Yoder explica que los Menonitas tratan de ser estrictos en los mandatos de Cristo. Las personas que deciden ingresar al grupo deben someterse a ciertos principios, por ejemplo, no se permite el divorcio, ni la infidelidad, el bautismo se realiza a los 14 años. Las personas que estén en pecados graves se les brinda ayuda espiritual, pero si no, logran enmendar sus vidas deben irse del grupo, si no son expulsados. Los Menonitas son una rama pacifista y trinitaria del movimiento cristiano anabaptista, (rebautizar o bautizar de nuevo) originado en el siglo XVI, como expresión radical de la Reforma Protestante. Fue Ulrico Zuinglio, exsacerdote católico, el que comenzó a reformar la iglesia de la ciudad suiza de Zúrich en 1525, de ahí empezó esta filosofía de vida. El nombre de Menonitas proviene de Menno Simons, originalmente un sacerdote de la Iglesia Católica, sus seguidores fueron llamados comúnmente “discípulos de Menno” y, más tarde, simplemente “Menonitas”. Los Menonitas sufrieron mucha persecución en Europa, y tuvieron que emigrar a regiones donde podían recibir una limitada tolerancia.
 Estudiantes Menonitas tienen sus pupitres en las aulas, de cara a la pared. Menonitas con escuela y colegio propio
La Concregación Menonita tiene, en Santa Rita de Río Cuarto, su propia escuela y colegio para los hijos de los fieles a la secta, esto para evitar que los hijos se “contaminen”, a la par de otros niños y jóvenes que les puedan trasmitir ideas equivocadas que no van con los principios religiosos. Tienen dos aulas donde reciben las clases, tanto de primaria como segundaria, se les brinda una educación bilingüe. La forma de impartir la lecciones es muy particular, ya que los niños y jóvenes reciben un texto de lectura donde se contempla la materia a estudiar. En las aulas los pupitres están colocados frente a la pared donde los estudiantes hacen sus ejercicios y luego pasan al centro del aula para comprobarlos con otro texto, donde con ayuda el profesor se cercioran si han hecho las cosas bien. Los estudiantes no usan uniforme, las niñas y muchachas llevan su tradicional vestido largo y los niños y muchachos, por lo general, llevan pantalón de gabardina y una camisa blanca. El grupo de estudiantes de la institución es muy pequeño, suman 28 entre primaria y secundaria, las clases se reciben en una aula donde hay, tanto niños de escuela como de colegio, pero con su respectivo profesor tutor.
 Las mujeres aprovechan el recreo para jugar voleibol. Recreo
En el recreo, los jóvenes salen de la aulas para distraerse un rato, las niñas, por lo general, juegan aparte voleibol en el gimnasio y los niños, fútbol en la plaza de deportes. Con este tipo de educación se busca reafirmar los principios cristianos y la vez ofrecer al estudiante una mejor educación que la que recibirían en el Estado. Una vez finalizada la educación secundaria, los hijos de las familias Menonitas pueden continuar los estudios superiores en una universidad o dedicarse a las labores productivas de la familia. Si optan por el matrimonio, sólo lo hacen con otra persona de la misma secta, de lo contrario, no podrían optar por el matrimonio. |
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