• El exsacerdote Noé Chacón Zumbado dijo que se aburrió de una Iglesia
aburguesada, acomodada, instalada que prefiere callar para no
comprometerse. Esa fue una de las razones que lo llevaron a dejar el
oficio sacerdotal, para siempre.
• Pero también pesó el hecho de que nunca estuvo de acuerdo con la ley
del celibato (El llamado a no casarse y la castidad) lo que para él,
va contra la naturaleza humana.
 Nóe Chacón Zumbado: “La gente me dice ¡padre por qué no vuelve!, que para ellos yo sigo siendo padre”.
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Don Noé Chacón Zumbado, de 46 años quien llevó los hábitos del sacerdocio por 20 años, la mayoría en la Diócesis de Ciudad Quesada, confesó a San Carlos Al Día las razones que lo llevaron a dejar el oficio religioso para hacer una vida, como cualquier persona. Hoy, más tranquilo y en la brega de la vida diaria como administrador de proyectos turísticos, dijo que pesó el hecho de que le falló a la Iglesia al romper la ley del celibato. Esto porque recién ordenado sacerdote tuvo relaciones con una mujer. De esa relación nació su hija Andrea Chacón, hoy con 17 años de edad. Pero también dice que se cansó de una Iglesia aburguesada, que vive otra realidad y no la Iglesia de los pobres, de los que sufren y de los explotados. Aseguró que se cansó de denunciar y tener como respuesta el silencio de la jerarquía y los demás sacerdotes. Se cansó de una Iglesia que prefiere callar antes que denunciar. Como presbítero, Chacón se identificó con el pueblo y denunció injusticias, explotación y daños ambientales en la región. Se caracterizó por su compromiso social con comunidades, en especial en las parroquias de San Roque y La Fortuna, lugares donde más tiempo estuvo. Aquí denunció venta de licor a menores, droga y prostitución. A la vez lideró organizaciones comunales importantes. A continuación don Noé Chacón responde sobre las razones que lo llevaron a dejar el sacerdocio y la vida que lleva hoy como un trabajador más de la comunidad.
-¿Cuáles son las razones que lo llevan a dejar la vida sacerdotal? -Fue algo que venía meditando hace muchos años. Fue un criterio de honestidad conmigo, con la Iglesia y con el pueblo. Recién ordenado tuve una hija que hoy tiene 17 años. Eso me hizo meditar que yo le fallé a la Iglesia con la ley del celibato. Mis padres me enseñaron que fuera honesto conmigo mismo y fiel y no podía llevar doble vida. Pero, también había razones o situaciones de la vida de la Iglesia que a mí no me parecieron y que varias veces las hablé con compañeros y mis superiores y no se llegó a ninguna solución.
-¿Cuáles? -Yo creo que la Iglesia debía estar más comprometida con la realidad que vive y no una Iglesia instalada, acomodada, aburguesada y yo no podía ser parte de ella. Hay muchas cosas que la Iglesia las calla para no comprometerse.
-¿Cuáles cosas? -Injusticias que se dan como abusos y la Iglesia las calla. A mí muchas veces me dijeron: lo suyo no es nada. Tranquilo. Cállese no ve como están los otros. Lo anterior con relación a la hija que tuve.
-¿Quiénes le decían eso? -Los mismos compañeros sacerdotes. Claro el obispo y los sacerdotes sabían de la relación que había tenido luego de ordenado. Yo llegué a la conclusión de que yo iba a un ritmo y la jerarquía de la Iglesia a otro. Había situaciones que me incomodaban como que yo denunciaba explotación laboral, destrucción de la naturaleza, paga de salarios injustos, pero era yo, y los otros no.
-¿Se “echan” (achantan) algunos sacerdotes? -Si claro...
-¿En qué sentido? Por ejemplo las horas de levantarse son las siete u ocho de la mañana. Mientras la gente tiene que levantarse a las cinco y media de la madrugada para ir a trabajar algunos sacerdotes están durmiendo.
-¿Usted también se “echó”? -Si yo también me “eché” y me metí en ese sistema burgués.
-¿Conversó con Monseñor Ángel Sancasimiro sobre sus diferencias? -El y yo conversamos mucho, pero nada se hacía. También denuncié, pero me cansé. Era como pegarle pescozones a una pared. Yo pienso que cumplí un ciclo en la vida sacerdotal de 20 años.
“A mi muchas veces me dijeron: lo suyo no es nada. Tranquilo. Cállese no ve como están los otros”. Lo anterior con relación la hija que tuvo.
“Yo creo que yo nací para el servicio sacerdotal, mas no para la ley del celibato. Va en contra de la naturaleza y sirve para que muchos sacerdotes cometan abusos y todas las atrocidades que ustedes conocen”.
Tormentos
-¿Todo ese tiempo llevó esos tormentos internos? -Yo los llevé siempre en mí. Muchas veces en mis meditaciones yo me decía que no podía ser un sacerdote aburguesado como el montón, metido en una casa cural. Tenía que haber un compromiso y yo luché por eso. A ustedes les consta. Yo hice denuncias, pero no había respuesta.
-¿Se equivocó al decidir ser sacerdote? -No.., noo, noo. Yo creo que yo nací para el servicio sacerdotal, mas no para la ley del celibato. Que quede bien claro y ahí grabado. Va en contra de la naturaleza y sirve para que muchos sacerdotes cometan abusos y todas las atrocidades que ustedes conocen.
-¿Cuándo lo empiezan a atormentar todas estas cosas? -Cuando me voy haciendo más maduro en la vida sacerdotal y en edad. Yo soy una persona que leo y estudio y la lectura me permitió hacer un análisis de lo que a mí me ocurría y me que llevó a tomar la decisión de dejar la vida sacerdotal.
-¿Qué le dijo Monseñor sobre la decisión? -Que no podía ser y que estaba loco, que yo era útil a la Iglesia, que lo pensara y lo meditara. Le di mis razones y le dije que la decisión ya la había tomado. Yo marqué en el calendario un día para irme y ese día me fui.
-¿Le costó tomar esa decisión? -Sí eran 20 años de estar involucrado con las comunidades. Fue bastante difícil. Yo hacía programas en radio y televisión y estaba en diferentes actividades de la comunidad. Yo me pregunté qué que iba a pensar la gente, que seguro iba a decepcionar a muchas personas. Otros se alegraran porque me voy. Yo tenía muchos amigos, pero también enemigos porque yo denunciaba.
-¿Cuáles son para usted una de las principales injusticias que la Iglesia calla? ...ehh...eh..., eh..., (intenta decirlas, pero no lo hace. Se traba en muletillas). Las injusticias hay varias... Ehh...,eh.. Yo varias veces le dije a monseñor que la Iglesia calla, calla y no hace ...na.., pero hay tantas.
-¿Pero, cuáles son? Ehh...eh..eh. Es que hay tantas. Los pobres viven en condiciones peores. Injusticias con pago de salarios, contaminaciones a los ríos. Ahora no preciso... Como venta licor a menores, narcotráfico y muchas cosas que la Iglesia calla para no comprometerse y muchas cosas de la realidad nacional que ocurren hoy en día.
-¿Qué le hace falta a la Iglesia Católica para estar más comprometida con necesidades con la sociedad? -Vivir la realidad. Ser más solidaria, más crítica y más humana. Cambiarle la formación a los futuros sacerdotes, porque ya los hacen aburguesados. La estructura de la Iglesia tiene que cambiar. El sacerdote no tiene que estar metido en la casa cural.

Dejó hábitos para trabajar
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Ya retirado del oficio sacerdotal Noé Chacón dice llevar una vida como cualquier persona. Trabaja como administrador de algunos proyectos turísticos y otro relacionado con la exportación. Ahora permanece más tiempo con su hija Andrea que vive en Heredia. Ya se acostumbró al trajín de la vida diaria y a las malas palabras de la gente. Dentro de sus metas está continuar con algunos proyectos turísticos y trabajar al lado de las comunidades del cantón.
-¿Qué hace una vez que deja el oficio del sacerdocio, hace apenas tres o cuatro meses? Salgo de trabajar. Me voy a trabajar con un amigo mío, don Orlando Moreira. Trabajo como administrador de algunos negocios que él tiene y otros que tienen que ver con exportaciones. También trabajo con un empresario que intenta desarrollar un proyecto de rodeo internacional en La Marina de la Palmera.
-¿En estos meses, fuera del sacerdocio como se ha sentido? -Me siento muy contento y tranquilo. Los primeros días me sentía extraño. Poco a poco la gente empieza a verme como lo que soy, una persona común y corriente. Yo no puede estar escondido, ni me voy a esconder porque no he hecho nada malo. Yo necesito estar con la gente. Yo a San Carlos le debo mucho y quiero incorporarme a la dinámica de la sociedad y estoy para servirle al pueblo
¿Cómo piensa servirle al pueblo? -En lo que el pueblo me ocupe. Desde miembro de una asociación de desarrollo hasta un comité, no sé, en lo que me ocupe. Esto es algo que llevo dentro. Siempre lucharé por los que menos tienen, porque si uno no denuncia se hace cómplice de las injusticias. |