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¡Gobierno mal agradecido! |
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Tuesday, 04 March 2008 |
• Luego de 43 años el gobierno no pudo inscribir a su nombre seis
hectáreas de terreno donadas por don Jenaro Rojas para que pase la vía
que comunicará San Carlos con Naranjo. • Gobierno “mal agradecido” deberá ahora comprar esa tierra.
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Don Jenaro Rojas Bolaños, de 76 años, vecino de Abundancia de Ciudad Quesada, y con un cierto parecido al gran escritor colombiano Gabriel García Márquez perdió la paciencia de 43 años de espera. Su padre Juan Félix Rojas Chaves en vida donó al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) seis Hectáreas de terreno para que si algún día hacía la tan esperada vía San Carlos-Naranjo el gobierno no tuviera que gastar tiempo y recursos en la expropiación. Hoy luego de más de cuadro décadas el Estado no fue capaz de inscribir a su nombre el terreno que donó la familia, pese a las gestiones que hizo don Jenaro en distintas décadas.
 Don Jenaro Rojas Bolaños dice que se cansó de rogarle al Estado para que inscribiera las seis hectáreas de tierra que donó su padre para que pase la carretera San Carlos-Naranjo.
Aquí vale aplicar el adagio que dice que a “caballo regalado no se le busca colmillo”, pero el Estado hizo todo lo contrario. Por décadas se empeñó en buscarle el colmillo al corcel para no dejárselo. Don Jenaro cansado de tantas mentiras, promesas incumplidas, negligencia y la burocracia estatal decidió ponerle fin a la alcahuetería y le dio al MOPT de ultimátum el 20 de febrero de este año para inscribir las seis hectáreas, de lo contrario, incumpliría la promesa de su padre de donarlas y el gobierno deberá expropiarlo y pagárselas. “Yo le hice la consulta a mi guía espiritual sobre esta decisión y me dijo don Jenaro hágalo. Usted ya cumplió con lo suyo y si otros no quieren no es culpa suya”, expresó este sancarleño, productor de leche e ingeniero agrónomo y exfuncionario del Ministerio Agricultura y Ganadería. Llegó el 20 de febrero y no recibió ni una llamada del MOPT, por lo tanto dice que ahora deberán expropiarlo y pagarle lo que cobre por el terreno. “Ni una llamada recibí. Yo pienso que por lo menos por respeto me hubieran llamado para pedirme disculpas y agradecerme, pero ni eso hicieron” expresó Rojas dos días después del ultimátum. Cuenta don Jenaro que en 1961 se hablaba del proyecto de una nueva carretera que comunicara San Carlos con Valle Central y que pasaría por Concepción de la Abundancia de Ciudad Quesada, de ahí que su padre Félix Rojas dejó dicho a sus hijos que él donaba seis hectáreas de tierra para que el gobierno no tuviera que expropiarlo. Murió su padre y en 1965 la familia Rojas inscribió la finca en el Registro de la Propiedad con el nombre de Agropecuaria Forestal Conservacionista Misory S.A. y comenzaron la gestiones para que el Estado pasara el terreno a su nombre y llegó la miopía, la pereza, la burocracia y la negligencia.
“Me culparon a mi”
Los peros, los eso no me toca a mí, y que aquello que vaya con este o con aquel funcionario llegaron en distintas épocas y administraciones gubernamentales sin que tuviera éxito la inscripción de la tierra regalada. Según cuenta Rojas en el mismo MOPT un funcionario tuvo el cinismo de decirle que el culpable de que el Estado no inscribiera la tierra a su nombre la tenía él, por haber hecho de la finca una sociedad. Más recientemente en la administración Pacheco en el 2005 a don Jenaro se le hizo un homenaje en Ciudad Quesada por donar las seis hectáreas de terreno al Estado, en esa ocasión la entonces ministra de transportes Lorena Vásquez, le prometió agilizar el proceso para inscribir el terreno, pero nunca se hizo. Hace unos días la ministra de Transportes Karla González le dijo que ese problema se iba solucionar y lo contactó con la abogada del MOPT Milena Sanabria.
 Don Jenaro muestra parte de la trocha que se construye en el terreno donado por su familia.
Don Jenaro sacó un día y fue a San José para entrevistarse con Sanabria, pero cuando llegó le dijeron que ella no estaba, que viniera otro día. “Un día después me llamaron del MOPT y me dijeron que Milena había dejado dicho que lo llamara”, aseguró Rojas con un dejo de rabia. Además, de la seis hectáreas de terreno regaladas don Jenaro donó media hectárea en la Abundancia para que cuando se haga la nueva carretera la policía, la Cruz Roja y el tránsito de San Carlos construyeran aquí un puesto de control. Quien conoce a don Jenaro saben que es un hombre emprendedor, amante del trabajo comunal, miembro de la Asociación de Concepción de la Abundancia, secretario de la Asociación de Acueductos, y miembro del comité de caminos de su comunidad. Frecuentemente se le ve en la Municipalidad de San Carlos, en las reuniones del Concejo Municipal. Es un hombre tranquilo ecuánime, pero su paciencia llegó al tope después de 43 años de rogarle al Estado para que se deje la tierra que donó su padre para la nueva carretera. Manifestó que se cansó de tanta burla y negligencias y ahora le Estado deberá cumplir con expropiarlo, porque no quiso hacer nada. |