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“El agua que me tomo viene del Parque” |
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escrito por Gerardo Quesada
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jueves, 25 de marzo de 2010 |
• El abogado sancarleño Douglas Murillo Murillo, que llevó el proceso
sobre la recuperación de 7.700 hectáreas del Parque Nacional del Agua,
Juan Castro Blanco, durante 10 años y sin cobrar un solo cinco, dijo que
lo hizo por su formación ambientalista y porque el agua que se toma
todos los días viene de ese parque.
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Murillo, de 37 años, decidió tomar el caso el 21 de marzo de año 2000, luego de que un grupo de vecinos integrantes de la Asociación Pro Desarrollo del Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco (Apanajuca) le pidieron su colaboración, una vez reunido una serie de documentos que demostraban ciertas irregularidades en la inscripción de 7.700 hectáreas de terreno ubicadas dentro del Parque, por la señora Virginia Solera. Los miembros de la directiva de la asociación de ese entonces, entre ellos, su padre, Carlos Murillo Ulate, le solicitaron su colaboración y que les dijera si con los documentos que contaban era posible demostrar que las tierras eran del Estado. “Yo sabía que ellos no tenían recursos para pagarme, porque la asociación no tenía, ni tiene plata, una vez revisados los documentos les dije que si era posible ganar el proceso y que yo aceptaba colaborar de forma ad honorem en la estructuración de los documentos que se presentarían a la Procuraduría General de República”, expresó Murillo. El abogado y notario, graduado de la Universidad de Costa Rica, explicó que su formación ambientalista y la preocupación por el agua, que es de todos, lo obligaron a colaborar en lo que fuera, sin cobrar un cinco. Y es que gracias a la gestión de Apanajuca, el Estado no tendrá que pagar más de ¢700 millones que valía la finca de acuerdo a un evalúo hecho hace más de 10 años. Sólo en honorarios de abogado, Murillo calcula que pueden sumar unos ¢50 millones, en todo el proceso, durante 10 años, si no más.
 El abogado Douglas Murillo Murillo, colaboró sin cobrar un cinco para que al final el Estado recuperara 7.700 del Parque del Agua. Un triunfo de todos
Para Douglas, lo logrado es un triunfo no de él, sino de todos, entre ellos, cabe destacar la labor de los miembros de Apanajuca quienes de forma valiente empezaron esta investigación. “Yo solo armé la estructura de lo que me presentó la junta directiva de Apanajuca y le di forma con algunas pruebas y documentación que busqué todo un día en el Registro de la Propiedad, todos esos documentos los estructuré y los presentamos a la Procuraduría para que iniciara la investigación”, señaló el abogado que desde hace 10 años ha estado metido en la asociación como miembro. “Como profesional, sí creo que es un triunfo, pero creo que esto se le debe a los miembros de la Asociación que iniciaron la investigación, a mí me trajeron los documentos”, agregó Murillo El abogado explicó que fue un proceso largo, donde tuvieron que presentar copia de denuncias a más de siete instituciones del Estado, entre ellas la Defensoría de los Habitantes, que fue la primera en pronunciarse un año después. La Defensoría le pide a la Procuraduría que investigue ciertas irregularidades en la inscripción de la finca y es, hasta dos años después, en el año 2002, que la Procuraduría pone formalmente la denuncia. En el año 2007 un juez dice que la denuncia no tiene validez porque fue presentada extemporáneamente, al tiempo de inscripción de la finca, esto a sabiendas de que los bienes del Estado no tienen prescripción. Nosotros solicitamos la apelación y la Procuraduría reúne nuevas pruebas, entre ellas, un peritaje que Apanajuca había solicitado que se hiciera a las 7.700 hectáreas. Con esto logramos demostrar que las tierras estaban dentro de lo que fue primero un bosque, reserva y posteriormente Parque Nacional y que habían sido inscritas de forma irregular. Al final todo termina con el pronunciamiento de los tres jueces que efectivamente determinan que las tierras son propiedad del parque y siempre lo han sido, por tal razón, no deben pagarse, lo que viene a representar un triunfo para el Estado y para todos los vecinos de la Región que se sirven de las aguas que salen de aquí. Douglas Murillo, lleva más de 17 años de ejercer la profesión del derecho, su padre es el ambientalista Carlos Murillo Ulate y su madre María Eugenia Murillo Vásquez, tiene cuatro hermanas y dos hermanos. Desde hace 10 años ejerce la profesión de abogado un su bufete ubicado frente a Palí en Ciudad Quesada. |
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