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Conviviendo con la basura |
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escrito por Gerardo Quesada
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lunes, 27 de septiembre de 2010 |
• Son las 2:30 p.m. y el cielo está gris, la lluvia amenaza con caer, los
relámpagos y los truenos empiezan a aparecer en cielo, de las montaña
de basura empiezan a salir 30 almas que viven de los desechos que usted
y yo tiramos todos los días, son los “buzos” del Botadero de Basura de
San Luis de Florencia.
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Dentro del grupo hay mujeres y hombres, la mayoría de origen nicaragüense que viven de la basura, de aquí sacan el sustento diario, ahora hacen fila para vender el producto que a duras penas han recolectado durante todo el día, la mayoría es chatarra que venden a un señor que entra al basurero con camión a cargar el producto. Una bandada de zopilotes vuelan por el cielo gris de un lado para el otro en busca de carroña que aquí abunda por todos partes, abajo, 10 perros sarnosos que viven en el basurero tratan de refugiarse en algún lugar, la lluvia ya empieza a caer en el nauseabundo lugar. Las moscas no dejan en paz, a cualquier cosa que se mueva, pronto el agua empieza a caer a cántaros y los rayos irrumpen uno tras otro, pero los buzos no le temen ni la lluvia ni a la tormenta. Yamileth Jiménez de 34 años, de piel morena y ropa curtida por la suciedad, hace fila para entregar su mercancía al comprador. Cuenta que vive de la basura y todos los días a las seis de la mañana ya está en el basurero lista para revolcar los desechos y buscar aluminio, hierro, plástico, bronce o cualquier otro material que pueda venderse.
 Buzos del botadero de basura de San Luis conviven con el peligro de contraer una enfermedad.  Yamileth Jiménez, buzo del botadero dice que no tiene otra forma de ganarse la vida que no sea esta.  Buzos revuelcan la basura para buscar chatarra para vender. Trabajo sucio
“Es muy duro el trabajo, hay que revolcar bolsas y mucha suciedad para encontrar la chatarra, aquí pasamos todo el día entre la basura, no tenemos de otra, hay que llevar el sustento al hogar”, expresa doña Yamileth, madre de seis hijos, cuenta que realiza ¢34 mil por semana. Ella le pide al alcalde, que no los saque del lugar. Teresa Obando, otra mujer buzo nicaragüense, cuenta que no se vacunan y que como medidas de seguridad sólo utilizan guantes, aquí, en el basurero, comen y hacen sus necesidades porque no tienen otro lugar donde hacerlo. También, Gerardo Cárdenas, un costarricense de aproximadamente 50 años, cuenta que todos los días debe revolcar la basura para encontrar el sustento diario, asegura que el trabajo es muy duro y se topan con todo tipo de cochinada en la basura. El problema de los buzos tiene años, a pesar de que las autoridades municipales los ha querido sacar, vuelven al botadero, ingresan por charrales o por la misma entrada al botadero, donde esta un guarda de seguridad, hasta el comprador de la chatarra ingresa por aquí, como Pedro por su casa. Jorge Núñez, director del Área de Salud de Florencia, explicó que, aunque han intentado vacunar a los buzos, no pueden porque cuando llegan, éstos se esconden. Núñez, aseguró que aunque le han recomendado a las autoridades de la Municipalidad de San Carlos que los saquen del lugar por el peligro que corren, no han hecho nada. |
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