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Construcciones desmedidas amenazan ambiente |
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Tuesday, 04 March 2008 |
• El crecimiento de un diez por ciento anual en las construcciones
del cantón se ha convertido en una amenaza latente para el medio
ambiente, sobre todo por la carencia de verdaderos planes reguladores.
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Por ejemplo Ciudad Quesada cuenta con un plan regulador, pese a ello el crecimiento urbanístico hacia el sur (barrios Gamonales, La Isla y San Gerardo ) no para. William Vargas, director Regional del Ministerio de Ambiente y Energía dijo que no sabe como se dan permisos para construir viviendas en algunas partes del barrio La Isla, a pocos metros del río Platanar sin tomarse en cuenta cualquier eventualidad que se pudiera dar producto de una crecida. Hay que recordar que a finales del año pasado este río provocó una emergencia en Ciudad Quesada, luego de que inundara varias casas en el barrio El Campo.
 Estas construcciones en el barrio La Isla de Ciudad Quesada están a escasos 20 metros de río Platanar.
Este medio estuvo en barrio La Isla y pudo constatar que hay construcciones a menos de veinte metros del río y gran cantidad en áreas aledañas . Aquí el crecimiento urbanístico continúa si parar hacía los linderos del Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco. El director Regional del MINAE dijo que para la confección de los planes regulares, tanto de La Fortuna como el de Ciudad Quesada, en ningún momento se le tomó parecer a ellos para nada, por lo tanto, no se sabe con qué criterio la Municipalidad otorga permisos a escasos metros de un río como en el barrio La Isla. También a 50 metros del río Aguas Zarcas se otorgaron permisos para construir algunas edificaciones, en un lugar que hace menos de diez años el río bañó luego de una crecida. Vargas dijo que es preocupante la cantidad de edificaciones que se levantan cerca de ríos y zonas de recarga acuífera. Este es el caso de Aguas Zarcas donde se otorgó un permiso para la construcción de una pollera en un sitio cercano a una naciente. Otro de los problemas que se podrían dar producto del crecimiento en las construcciones son la contaminación de ríos, acequias y quebradas con desechos. También la tala de árboles, los levantamientos de tierra y los rellenos para construir son factores que tienen su impacto ambiental.
Integral
De acuerdo con Vargas en la búsqueda de soluciones ambientales y el desarrollo de proyectos como los planes reguladores deben hacerse de forma integral. De acuerdo al municipio la construcción en el cantón pasó de 1350 permisos municipales otorgados en el 2006 a 1763 permisos en el 2007. Este crecimiento en las construcciones es más grande en Ciudad Quesada, Aguas Zarcas y La Fortuna, donde se puede ver mayor cantidad de viviendas y establecimientos comerciales. Erwin Castillo, ingeniero municipal explicó que en Ciudad Quesada tiene identificadas las zonas de construcción de acuerdo al plan regulador y él sólo se encarga de firmar los planos confeccionados por los ingenieros. Según Castillo, no se hace ninguna inspección de las obras, ni de lo terrenos donde se construye, porque esa labor le corresponde al ingeniero a cargo.
 En La Fortuna no para la construcción de hoteles de grandes dimensiones como este que está por concluir.
En le caso de La Fortuna donde se da un auge hotelero entorno al volcán Arenal, las personas que deseen construir deben limitarse a un mapa de la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) que estipula las zonas de riesgo en un radio de cinco kilómetros. Para este caso, el que desee construir aquí debe traer primero un permiso de la CNE, para que la Municipalidad pueda darle el permiso de construcción. El ingeniero dijo que uno de los problemas derivados del crecimiento urbano es la carencia de alcantarillados sanitarios en los distrito, lo que hace que muchas personas tiren las agua servidas (aguas de los fregaderos) a las calles, lo que trae consigo más contaminación. Aunque ahora el Ministerio de Salud exige que cada construcción tenga un depósito para las aguas servidas, son muchas las viviendas donde se tiran estas aguas a la calle. Una de las limitantes que cuentan las autoridades municipales para otorgar permisos de construcción es que para levantar ciertos edificios sus dueños deben tener el permiso de la Secretaria Técnica Ambiental (SETENA) y una vez que la tienen, el Municipio no puede negarles el permiso de construcción. Esto pasó con la empresa Pollos Tizón que construyó una granja avícola en Garabito de Aguas Zarcas, cerca de los nacientes. Aunque los vecinos se manifestaron en contra, el Municipio dio los permisos por tener el aval de SETENA. Castillo explicó que la mayor cantidad de permisos que se da es para la construcción de viviendas de interés social, o sea la de bonos para hacer casas con un tamaño de entre 40 a 70 metros cuadrados. El municipio otorga en promedio 100 permisos mensualmente y ahora se aprueban entre tres o cuatro días de presentadas la documentación. |