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APANAJUCA teme por urbanismo desordenado |
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Thursday, 29 May 2008 |
• Ante el crecimiento urbano desmedido en la zona de San Gerardo de
Ciudad Quesada que pone en riesgo la fragilidad de la zonas de
amortiguamiento del Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco, las
voces de alerta han empezado a escucharse.
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
La Asociación Pro Desarrollo del Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco (APANAJUCA) es la primera en manifestar su preocupación al municipio, por el crecimiento desmedido en áreas cercanas al Parque, en lugares como Ciudad Quesada, Aguas Zarcas y Venecia. Luis Ángel Alfaro Vargas, Presidente de APANAJUCA, mediante carta enviada al ingeniero municipal Erwin Castillo Araús y al alcalde Alfredo Córdoba, le manifiesta su preocupación por el posible incumpliendo de criterios y regulaciones ambientales legales en la construcción de distintas urbanizaciones que se levantan en San Gerardo de Ciudad Quesada.
 Urbanizaciones en San Gerardo de Ciudad Quesada, amenazan las áreas, consideras como de recarga acuífera.
William Vargas, director Regional del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) también alertó a la ciudadanía por el crecimiento urbanístico en áreas de recarga acuífera. Vargas, dijo ya se paró una construcciones en San Gerardo por carencia de permisos del MINAE, una situación que se repite en toda la región. Alfaro dijo que es preocupante el avance desordenado de la frontera agrícola, el cambio de uso del suelo, el crecimiento urbano, la falta de planes reguladores, las concesiones de agua sin control, la tenencia de la tierra, 95% en manos privadas y el uso indiscriminado del agua sin considerar variables de calidad y cantidad de flujos de estos.
Amenazas
“Como asociación nos desvelan las serias amenazas que pesan sobre este parque y las cuales nos deberían de llevar a establecer un frente común para buscar soluciones eficaces para nuestro bien, todavía estamos a tiempo”, expresó Alfaro en la misiva. A APANAJUCA le preocupan las alteraciones graves a las reservas de los mantos acuíferos que podrían producirse en una zona tan vulnerable, además del gran impacto ocasionado por la sedimentación y contaminación de los ríos y quebradas que atraviesan el lugar. “Estamos aumentando la vulnerabilidad y el deterioro de la zona, principalmente en los suelos, agua y el paisaje, perdiendo la calidad de los bienes de estos recursos, que son patrimonio del Estado. Es importante tener certeza de que se esté realizando una evaluación del impacto ambiental que estas acciones puedan producir en el ambiente”, agrega la carta. APANAJUCA expresa su inquietud por el recurso hídrico, ya que es un tema de prioridad para el Estado costarricense, tal como se expresa en la “Estrategia para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos de Costa Rica” y en el Plan Nacional de Desarrollo, que dicha materia es de importancia local, regional y mundial y que está íntimamente ligada a las posibilidades de establecimiento de sistemas sociales, económicos y ambientales sostenibles y por lo tanto a la calidad de vida de los ciudadanos de una cuenca, región o país. |