|
Estadísticas del Sitio |
Usuarios: 21
Noticias: 479
Enlaces: 8
Visitantes: 284783
|
|
 |
|
43 años de éxito en la música |
|
|
|
|
jueves, 03 de julio de 2008 |
• Edwin Marín Rojas
El cantón de San Carlos ha sido tierra fértil para la música, que ha servido como fuente de ingresos económicos y pasatiempo favorito para muchas personas. Sin embargo algunos han optado por irse a otra parte de nuestro territorio a probar suerte. Una de estas personalidades es Edwin Marín, exvecino del Barrio San Martín de Ciudad Quesada. Edwin tiene 53 años de edad, es una figura muy popular dentro del campo musical, su trayectoria artística data desde los 10 años.
Actualmente es propietario y promotor de los grupos “Revelación” que ha puesto a bailar al público con canciones como “Hasta morir de placer”,”Alas rotas”,”Si te vas” y muchas más. La otra agrupación es “Sonideras” integrada por mujeres, aplaudidas por su interpretación “La cosecha de mujeres” etc. Edwin Marín no se queja, ya que estos grupos mantienen su agenda en constante actividad. Los contratos son frecuentes y puede contactarlos a través del teléfono 22-72-22-22.
¿ Edwin, sus primeros pasos en la música?. Comencé desde niño acompañando a mi papá, él tenía un conjunto llamado “Ritmos del Norte”, yo tocaba güiro. Ese grupo pasó a llamarse “Bahía Musical” y luego “Tropical”. Creo que mi papá me heredó esto.
¿Cómo describe su trayectoria?. No ha sido fácil, pero doy gracias a Dios porque nos hemos podido mantener en el buen gusto del público. Después de participar con mi papá en su agrupación, formé mi propio grupo “Nueva Dimensión”, en éste tocaba la guitarra, percusión y cantaba junto a mis hermanos. Más adelante le cambié el nombre y le puse “Follaje”, luego “La Gente”, después nos dimos a conocer como “Edwin Marín y La Gente”. Me trasladé a vivir a San José hace como19 años donde continué con este nombre. Me asocié con Kike de Heredia y formamos “Revelación” donde asumí la función de presidente. Poco tiempo después Kike consideró que mi nombre pesaba mucho, es decir que la gente me identificaba como “Edwin Marín y La Gente” y que ahora lo que importaba era el nombre de “Revelación”. Por lo tanto me retiré de tarima y en un lapso muy corto Kike se separó del grupo. Ahora “Revelación” y “Sonideras” son mi pan de cada día, hay mucho por hacer.
¿Qué opina de la imagen del músico tico?. Yo he recorrido mi país y terminé siendo comerciante, la gente consume publicidad. Hay que tener claro a dónde se quiere llegar y saber que nuestro país es pequeño. Creo que el músico en Costa Rica no se sabe vender.
 Aquí con el grupo Nueva Dimensión, arriba en el centro. ¿Tropiezos?. No investigar bien los cambios de mercado, la cultura o costumbres de cada pueblo que uno visita, descuidar las presencias del público. Por ejemplo, en una ocasión los quise poner a bailar canciones que no conocían y obviamente el público no las bailó, totalmente desmotivante y por ende me trajo pérdida económica.
¿Presentaciones que le hayan dejado un buen sabor?. Muchas, en especial un concierto en Liberia con “Revelación”, “Kumbia Kings” y “Comando Tiburón”. Estuvimos al nivel de estas agrupaciones internacionales, nos reconocieron el trabajo y el público quedó fascinado. ¿Personas que más ama?. Primero Dios, mi madre y mis hijos.
¿Su fiel discípulo?. Mi hijo Eric Marín.
¿Su maestro o maestra en el arte de la música?. Un señor que me daba clases de solfeo en San Juan de Ciudad Quesada, ya falleció, lo conocíamos como “Bechito Salazar”.
¿En qué proyectos trabaja ahora?. Quiero estabilizar mi salud ya que hace poco salí con diabetes y eso implica cambios en mi alimentación. Continuar dedicado a mis grupos. Además promocionar el nuevo disco de “Sonideras.
¿Qué le falta al costarricense para mejorar su calidad artística?. Esa pregunta abarca mucho y tiene una respuesta amplia, sin embargo le puedo decir que aquí en Costa Rica lamentablemente no se toma muy en serio esta ocupación. Por otro lado, para quienes planean salir del país los respeto, aunque yo prefiero quedarme quedito aquí por muchas razones, creo que nos falta mucho porque vivimos de subculturas, nos falta identidad y más amor por nuestra tierra. |
|
|
|
 |
|