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Tuesday, 06 November 2007 |
La naturaleza se sacude
Las inundaciones, deslizamientos y ríos desbordados son hoy noticia en diferentes zonas del país, se incluye la región norte. La conclusión general es según los expertos, que la madre naturaleza nos está pasando la factura, por las sistemáticas agresiones que por décadas le hemos hecho. Ríos que arrasan pueblos, montañas que sucumben, carreteras destruidas, cultivos que se pierden y familias que lloran, ante la impotencia de ver como el agua arrastra sus pertenencias e ilusiones. Las escenas de dolor y frustración nos han conmovido a todos los costarricenses. Se ve también en estos momentos, los valores de un pueblo que en forma solidaria ha tratado de mitigar el impacto de la naturaleza en hombres, mujeres y niños, que lo único que pudieron fue salvar sus vidas, aunque en algunos casos no pudieron salir para contar la historia y hoy se unen a la lista de víctimas. Cuando se trata de encontrar respuestas a estos hechos, escuchamos muchas: El calentamiento climático, la deforestación, las municipalidades que han otorgado permisos para construir en zonas de riesgo y la frase más común entre los que no encuentran respuesta, “nunca antes había pasado”. Muchas de estas respuestas tienen fundamento. Sin embargo nos cuesta aceptar que la naturaleza no está haciendo nada extraordinario, simplemente trata de recuperar lo que es suyo. El problema es que por necesidad o falta de previsión, muchas familias se han metido al cause de los ríos a construir sus casas. Basta con solo llegar a sitios como el bajo de La Casuela en el barrio el Campo de Ciudad Quesada y ver como lamentablemente esas casas que hoy están inundadas y donde las familias sufren, se construyeron en territorio del río. Ahora sí podemos preguntar ¿otorgó la Municipalidad permisos para construir ahí? ¿que pasará con esas familias?, ¿ será la solución invertir en dragados? ¿no será mejor invertir en sacar a esas familias de ahí?. Creo que esas respuestas habrá que encontrarlas pronto para eliminar por completo esta pesadilla que hoy atormenta a vecinos nuestros. Dragar los ríos es dinero que se vota, es darle mayor fuerza a las aguas para que causen los daños río abajo, es insistir en quitar a los ríos su cause normal, que aunque no queramos aceptar, en algún momento de la historia hubo otra llena similar, pero con la ventaja de que nadie se había atrevido a desafiar la naturaleza. No dudamos e ignoramos que la impermeabilización de terrenos con la construcción de urbanizaciones y el cemento que hemos colocado en nuestras ciudades, hace que las aguas aumenten el caudal de los ríos, cuando caen lluvias fuertes. Pero si analizamos con detalle, nos damos cuenta que la naturaleza de alguna forma previó esas circunstancias y los causes fueron diseñados para soportar, lo que nunca se imaginó el Creador es que las personas invadiríamos esos sitios de descarga. Dios quiera que aprendamos la lección y que quienes por cualquier circunstancia haya construido en el cauce o a orillas de los ríos, desde ya tomen las previsiones, para al menos evitar ser víctimas mortales de una naturaleza que se sacude. |