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escrito por Gerardo Quesada
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lunes, 24 de mayo de 2010 |
• La cancha sintética y el subcampeonato.
Este año, la colocación de una cancha sintética, en el estadio Carlos Ugalde, cuyo costo superó los 300 millones de colones y la conquista del subcampeonato nacional de fútbol, por parte de la Asociación Deportiva San Carlos, coincidieron para llenar de alegría a los amantes del deporte rey en Costa Rica. Se trata de dos triunfos que no debemos dejar pasar por alto. El primero es tangible, todos podemos ver y hasta disfrutar una mejenga nocturna, en la maravillosa cancha sintética, la otra es intangible, pues nos alegramos y nos hace sentir importantes al lograr ser subcampeones del fútbol nacional, con el equipo de la primera división. Indudablemente, tenemos razones como sancarleños para celebrar. Desde el campo de la infraestructura, es la cancha sintética la obra más importante que se ha realizado en el cantón en los últimos años, es esta obra la que cambiará la historia cuando de realizar espectáculos masivos, sean culturales, deportivos o actividades religiosas, se trate. Para los amantes del fútbol en su condición de aficionados o practicantes en un campeonato de barrio, o simplemente mejengueros, la cancha sintética del Estadio Carlos Ugalde será su gran alternativa. Obras como ésta, criticada por algunos, al señalar que hay muchas necesidades del cantón y que en realidad les asiste la razón, solo se hacen realidad con voluntad y determinación. Entrar en un debate sobre este tema, es condenar obras al fracaso, por su naturaleza simplemente se hacen, lógicamente, respetando la legislación y en un marco de transparencia total. No podemos ser mezquinos y dejar sin felicitar, al Comité Cantonal de Deportes y Recreación, al Alcalde Alfredo Córdoba, a los regidores que aprobaron la obra y a quienes con su visión y correcta interpretación de las mayorías, hacen realidad un sueño colectivo. El conquistar el subcampeonato de futbol, por parte del equipo de primera división, fue el otro baño de confianza, ilusión y optimismo que salpicó a la mayoría de hombres y mujeres del cantón. Bueno es, que instituciones como la Asociación Deportiva San Carlos presidida por el empresario Ronald Solís, nos demuestre como se puede hacer de la adversidad, el instrumento perfecto para triunfar. Aquel equipo condenado al descenso hacía pocos meses, logró convertir una amenaza en una fortaleza. Claro está, que no fue obra de la casualidad, hubo cambios, se acomodaron las piezas del ajedrez, se separaron algunos y se definieron metas de corto, mediano y largo plazo. Eso nos puede servir, a usted y a mí, en nuestra vida, en nuestra empresa y en las tareas comunales y cantonales. Aquí se aplica esa frase: ¨ Nunca la noche es más oscura, que cuando va a amanecer¨. En 45 años que celebra este mes, la Asociación Deportiva San Carlos, nunca había saboreado un subcampeonato y llega cuando las condiciones de infraestructura del Estadio mejoraron, con la cancha sintética y la iluminación. Dios quiera, que la cancha sintética y el subcampeonato, sean buenos pronósticos para este cantón que sueña con grandes obras y requiere romper paradigmas para continuar desarrollándose. Necesitamos obras de largo plazo, ver el San Carlos del 2050, hoy, y para ello se requieren hombre se requieren hombres y mujeres de gran visión en nuestros pueblos. |
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