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Wednesday, 02 April 2008 |
Una carretera para Costa Rica
La construcción de una nueva carretera entre Naranjo y Ciudad Quesada nuevamente surge como un proyecto a construir y no en construcción, como se había planteado al inicio de esta administración, cuando el gobierno de Taiwán y una empresa de ese país abrían paso entre los cerros y llanos, para habilitar una vía moderna que comunique la Región Huetar Norte con la Meseta Central. El rompimiento de las relaciones entre Costa Rica y Taiwán y la apertura con China hizo que este proyecto al que se le daban cuatro años para estar concluido, nuevamente ingrese a la lista de espera, donde las mentiras, la burocracia y el juego de palabras podría estar postergando la obra por muchos años más. Hay que recordar que dos expresidentes, Rafael Angel Calderón y José María Figueres los declararon en San Carlos hijos predilectos de ese cantón por conseguir que esa carretera se hiciera realidad. Hoy la ministra de Transportes Karla González ha dicho en forma reiterada, que el gobierno tiene la plata para hacer realidad el proyecto. Sin embargo conciente de que los derechos de vía nunca han estado solucionados, ahora le devuelve la pelota a los dirigentes sancarleños, a quienes pide que sean éstos los que sirvan la mesa para que el gobierno trabaje en la construcción del tramo La Abundancia - El Sifón de San Ramón. La Región Huetar Norte requiere de una carretera digna, no por lujo ni porque sus habitantes tengan que venir a agravar el problema del congestionamiento vial de San José y las ciudades cercanas como Alajuela y Heredia. Es el país el que requiere que esa zona bastión de la economía costarricense, pueda sin problemas llegar a los puertos, aeropuertos y a las mesas de todos los costarricenses con sus productos y servicios. Es injusto para una región altamente productiva, que hoy sigamos viendo la nueva carretera como un capricho o una comodidad para sus habitantes. La nueva carretera la necesita el país, la necesitan todos los que consumen verduras, leche, carne, cítricos, madera y en general productos necesarios en las casas y las industrias de este país, radicadas en el valle central. Cuando la Ministra manda a los dirigentes a realizar un trabajo que le corresponde a ella y su ministerio, como es resolver los problemas de derecho de vía, sentimos que es una forma de dar largas al proyecto, mientras realmente solucionan el problema económico para hacer frente a la obra. Sabe doña Karla que esa carretera fue declarada hace años de interés público y que el gobierno para entrar a esas fincas lo único que tiene que hacer es realizar un avaluó administrativo y un depósito a los finqueros . Pero sentimos trata de esquivarlo haciendo responsables a los dirigentes, para que se sometan ellos a la difícil tarea de convencer uno a uno a los propietarios de fincas, para que dejen entrar la maquinaria o regalen las tierras. La verdad es que el Gobierno del Doctor Oscar Arias rompió relaciones con Taiwán, país que sí había anunciado su interés en ejecutar esa obra. China nuevo socio comercial y diplomático no ha mostrado interés en el proyecto como si lo hizo con el Estadio Nacional. Ante esta realidad, a la nueva carretera a San Carlos, sólo le queda el largo y burocrático camino de la contratación pública, donde el interés político, el proceso de contratación, las apelaciones y la corrupción, se encargarán de convertir este proyecto en eso, un proyecto más, que cumple cerca de 40 años de espera. No se valen más engaños, las señora ministra Karla González y este gobierno saben que no serán ellos los encargados de ver esta carretera ni en un 50% de su ejecución. Mientras tanto los habitantes, los productores y los agroexportadores norteños siguen produciendo para un país y gobiernos que los ven con menosprecio. |