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escrito por Gerardo Quesada
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viernes, 25 de junio de 2010 |
• El poder y la Municipalidad de San Carlos.
Desde el mes de mayo de este año, la Municipalidad de San Carlos vive una lucha interna entre el poder del Concejo Municipal y el que ostenta la Alcaldía representada por el Licenciado Alfredo Córdoba. La unión de varios partidos, terminó con el poder absoluto, que disfrutaba el Partido Liberación Nacional en este Gobierno Local hasta esa fecha. El poder como instrumento es el tema que queremos analizar y es el que actualmente divide y confunde, a quienes lo ejercen en la Municipalidad de San Carlos y a aquellos que al cambiar las circunstancias, deben someterse a él. No nos cabe duda, que el poder es uno de los instrumentos más difíciles de manejar y que no todos y todas, están en capacidad de administrarlo. Ese mal uso del poder, es nuestro criterio es, el que, en el arranque de esta nueva etapa de la Municipalidad de San Carlos, la tiene estancada en una lucha, donde tanto el Concejo, representado por cinco regidores del PAC, Libertario, Renovación Costarricense y La Alianza Sancarleña; y La Alcaldía, representada por Alfredo Córdoba y los regidores de Liberación y la Unidad, se enseñan el músculo, tratando de imponer su liderazgo. Decía Maquiavelo en su libro El Príncipe: “Un líder debe ser muy astuto en los aspectos políticos y parte de esta astucia consiste en el estudio de gobiernos anteriores que fueron fracasados. Por que no hay mejor cosa, que el aprender de los errores que cometen los demás, precisamente para ser cautelosos y no cometer los mismos errores.” Nos parece, que en el arranque del grupo de los cinco, se han cometido los mismos errores del Concejo anterior y es, imponer la mayoría en muchas ocasiones, por el simple hecho de tener mayoría. Deben comprender, según este principio de Maquiavelo, que ellos (La Coalición) están en el ejercicio del poder, por los errores cometidos principalmente por el Partido Liberación en el ejercicio del mismo y que su gran reto para mantener el poder, es no hacer lo mismo. Comprendemos, que según otro principio de Maquiavelo, “Un príncipe, a la hora de gobernar tiene que ingeniárselas para debilitar a los que tienen mucho poder y que te puedan causar problemas en tu mandato”. Pero Tanto del lado de la Alcaldía como de la Alianza, deben saber dosificar este principio, porque tal y como estamos viendo y sintiendo, la debilitada es la Municipalidad, sus obras y el desarrollo sancarleño. Sentimos una estrategia de ambos lados, en el sentido de endosarse los aciertos y endosar los errores, en perseguir y desacreditar la función del Alcalde o del Concejo y es ahí, donde se cae en el error. Debe don Alfredo Córdoba, como Alcalde, imponer un liderazgo nuevo, donde comprendiendo y reconociendo el poder que maneja el Concejo, liderado por la señora Marcela Céspedes, pueda buscar los puntos de coincidencia, por encima de aquellos en que difieren y, debe el Concejo, representado por el grupo de los cinco , reconocer la autoridad del alcalde y no centralizar sus esfuerzos en alcanzar su cabeza, como se ha hecho sentir, en un sector importante de la población. Entendemos la lucha electoral que se da, por la elección del próximo alcalde el mes de diciembre, pero ambas partes no deben excederse, para evitar que independientemente si es reelecto don Alfredo o si hay un cambio en ese cargo, el cantón de San Carlos no se vea afectado, por las luchas a muerte que sentimos se están dando. Finalizamos aportando otro principio de Maquiavelo: Un líder siempre debe ser digno de ejemplo a seguir y, ante todo, darse a respetar. |
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