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jueves, 03 de julio de 2008 |
• Agricultores al escenario
La crisis alimentaria que vive el mundo y a la cual nuestro país no escapa, hace que los agricultores nacionales vuelvan al escenario. Hoy son llamados a producir alimentos que sustentan la canasta básica costarricense y otros granos que son materia prima en actividades como la ganadería, la avicultura y porcicultura entre otras. Relegados al último rincón en importancia económica por políticos, economistas y los gobiernos de turno incluyendo al del presidente Oscar Arias en sus dos administraciones. Los agricultores se convierten en el arma para combatir el hambre que toca a las puertas en un mundo de libre mercado, donde un país autosuficiente y exportador de granos en la década de los ochenta, hoy no solo es dependiente del petróleo si no de la comida y los responsables son los políticos que desmantelaron el sistema productivo del país, la infraestructura pública en manos del Consejo Nacional de La Producción y lo más grave la cultura agrícola costarricense. Estos responsables de la extinción del agricultor, hoy se contradicen y hacen bien en “Volver a la Tierra” anunciando incentivos para los que quieran producir: seguros para sus cosechas, financiamiento con bajas tasas de interés para parceleros del IDA y mercado fijos son algunos de estos incentivos. Tratan de recuperar a los agricultores que resistieron a la agresión; diciéndoles incompetentes, ineficientes y fácilmente sustituibles por los grandes productores de Estados Unidos, China y Europa. Ellos vieron como a las industrias y algunas agroindustrias de productos no tradicionales (naranja y piña) se les daba incentivos millonarios acogiéndolos en el régimen de Zonas Francas y otorgándoles créditos blandos; mientras para los productores de granos se les cerraban las plantas de secado en Los Chiles y el cantón de Pocosí. No es que estemos en contra de estas grandes empresas que generan empleo y son buenas para el país, pero ellas no garantizan el arroz, los frijoles, huevos, carne y leche que son la base de la alimentación de los costarricenses y debieron convivir con la política de “soberanía alimentaria” en la que tanto insistió la Unión Nacional de Pequeños y Medianos Agricultores (UPANACIONAL) y el exdiputado Guido Vargas en la Asamblea Legislativa, sin encontrar apoyo de los Partidos de ese entonces Liberación y La Unidad. Aplaudimos la decisión de este Gobierno de dar marcha atrás a sus políticas contra la producción de granos y los pequeños y medianos productores. Pero consideramos debe quedar para la historia los responsables de esta crisis. Los Gobiernos de: Luis Alberto Monge, Rafael Angel Calderon, José María Figueres, Miguel Angel, Abel Pacheco y Oscar Arias por partida doble, deben señalarse como los responsables de lo que suframos por haber desmantelado el sistema productivo costarricense. Son ellos los que eliminaron a los productores de maíz, frijoles y arroz, obligándolos a sembrar cacao, palmito, caña india, cardomomo, macadamia, pimienta y otros productos en los que perdieron la paciencia y muchos sus fincas y hasta sus casas y familias. Fueron ellos los que aprobaron los Programas de Ajuste Estructural más conocidos como PAE 1,2 y 3, que no fueron más que medidas para eliminar las pocas ayudas que tenían los agricultores. Que estos políticos vallan hoy a la Carpio, Los Guidos, Los Cuadros y otros precarios en la Capital donde ya ancianos terminan sus días muchos agricultores. Además traten de rescatar los hijos de éstos, que por sacarlos de la tierra sin estudio y sin oportunidades para insertarse en las grandes ciudades, hoy muchos son delincuentes drogadictos o prostitutas. No queda más espacio para lamentos aunque justo era mencionar a los responsables. Ahora a rescatar lo que queda y como decía un profesional del derecho. “Costa Rica tiene la suerte que siempre las modas le llegan tarde y eso le permite escapar de las ocurrencias del mundo, adaptando siempre esas ocurrencias para un modelo a la Tica”. Ánimo todavía quedan valientes agricultores y la tierra que les queda en sus manos es generosa. Su nobleza, espíritu de lucha e inquebrantables valores morales y espirituales les permitirán volver a ser nuestros campesinos, aquellos que pudieron darnos la comida de los Ticos y seguro estamos nuevamente la pondrán en nuestra mesa. |