|
escrito por Gerardo Quesada
|
|
jueves, 15 de julio de 2010 |
• Cooperativizar el agua
El pasado mes de junio se realizó en San Carlos un encuentro de más de 150 miembros de Asociaciones administradoras de Acueductos Rurales de la Región Huetar Norte. El motivo fue conocer detalles sobre la conveniencia de crear cooperativas para la administración de los acueductos, abandonando la estructura de las asociaciones. En el encuentro se discutió la legalidad de las cooperativas como entes administradores del agua potable que se consume en nuestras comunidades, las ventajas que se tienen y las responsabilidades entre otros temas. La cooperativización de los acueductos no es ninguna novedad en ésta zona, desde hace más de un año opera Coopelindavista R.L, que administra el agua de esa comunidad de Ciudad Quesada. La Directora Regional de Acueductos y Alcantarillados, ha desautorizado esta figura y ha dicho que es ilegal, sin embargo, no ha podido demostrar que eso es cierto y por el contrario, la cooperativa sigue adelante. En la Región Norte, pocos dudan que las cooperativas son como organización social, uno de los mejores intrumentos para fortalecer el desarrollo sostenible y repartir las riquezas. El agua es un bien común, abundante en casi todos los pueblos de esta Región, y por tanto, muy codiciado por quienes ven el gran negocio que significa, si permitimos que se convierta, en uno más, que entra a jugar entre la oferta y la demanda. La mayoría de las ASADAS de la región norte, desconfían de los políticos de turno y sus intereses, esa desconfianza alcanza a quienes son rectores del recurso hídrico en el país, concretamente AyA. El Convenio de Delegación aumentó la desconfianza y aunque luego renunciaron a las pretensiones de adueñarse de todos los bienes de las ASADAS, sus tentáculos se enfilan hacia sus arterias, que son las fuentes y las concesiones de las mismas. Las Cooperativas amparadas y resguardadas por nuestra Constitución Política, son, en nuestro criterio, la organización perfecta, para dejar la incertidumbre y por fin garantizarle a nuestros pueblos, que por siempre seguiremos siendo dueños del recurso vital para nuestras vidas, cual es el agua. Las cooperativas gozan de una serie de beneficios y poseen estructuras que se proyectan en distintos campos a la sociedad. ¿Por qué no dar el paso?. Es momento de tomar decisiones, cooperativizar el agua, es garantizar el poder que hoy tenemos sobre ella. Son las cooperativas las que tienen enormes estructuras regionales y nacionales que las respaldan y si bien, algunas han cometido errores, la gran mayoría son un ejemplo de desarrollo social y económico, en los pueblos que las albergan. Imaginemos las grandes empresas cooperativas que se crearían, ya sea porque varias ASADAS se agrupen, o porque a nivel individual se amparen al abrigo del cooperativismo. No más temores, el negocio es nuestro y sus dividendos se repartirán en cada uno de los hogares, que recibirán agua de primera calidad y a un bajo precio. En las cooperativas, por ley, no existe el afán de lucro y al fín, seremos nosotros como asociados o delegados quienes las controlemos. |