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Tuesday, 09 September 2008 |
• ¿Para dónde vas capitán...?
En el mes de junio la inflación alcanzó más del 14% , (la más alta según las estadísticas, que se ha presentado en los últimos 12 años), el índice de precios al consumidor subió 15,40% en los últimos 12 meses, el Gobierno por su parte anunció venir días aún más difíciles para el pueblo costarricense, los comerciantes se manifestaron pesimistas sobre el futuro, los agricultores exigen al gobierno una política real para el agro, ante la crisis de alimentos y la seguridad del país está peor que nunca, según se demuestra en una encuesta donde el 42% de los costarricenses considera que vivimos un problema grave de inseguridad. Ante esta realidad a más de dos años del Gobierno del Doctor Oscar Arias Sánchez, cabe la pregunta ¿para dónde vas capitán?. Al inicio de su administración nuestro presidente aseguró que ahora este barco sí tenía capitán... Sin embargo por la situación actual, las improvisaciones y la falta de previsión, nuestro país cae. Lo peor, cae luego de que este gobierno impulsó a través de su política económica monetaria; el consumo y el endeudamiento, en menoscabo del ahorro y la previsión. Indudablemente la crisis del petróleo golpea fuerte. Pero más que el precio del crudo, hoy nos golpea la incapacidad del Gobierno del Doctor Oscar Arias para prever las crisis. Sus más aferrados detractores, han insistido en que el único plan de Gobierno del presidente Arias, es el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Nosotros no creemos que esta afirmación sea real, lo que si sentimos es que la improvisación en temas como educación, seguridad y salud ha sido la tónica de su administración. En el caso de la educación, al iniciar su gestión anunció que elevaría al 8% la inversión en este campo y según las últimas cifras no alcanzó ni el 5%. Pero sí disparó recursos para reducir la deserción sin un estricto control, estudios demuestran que muchos jóvenes compraron celular con plata del Gobierno y como medio de comunicación, conocemos casos de jóvenes que habiendo desertado, aún reciben el incentivo. En seguridad los grandes logros se han notado en el decomiso de droga que pasa por nuestro territorio o mares hacia otros países, pero a nivel interno la droga nos inunda y las cifras más recientes señalan más de 200 mil adictos. Los asesinos a sueldo se apoderan de nuestra Capital y la inseguridad se siente, hasta en el pueblo más pequeño de nuestra Patria. Una encuesta realizada por Demoscopía, señala que el 72.5% de los costarricenses han perdido la confianza en la policía y el 42% califica de mala la acción del gobierno en materia de seguridad. En salud, las clínicas y hospitales continúan prestando servicios a los pocos afortunados que logran llegar vivos a una cita y los famosos EBAIS no son más que una válvula de escape para que el pueblo no estalle. Carecen de todo: material humano, equipos y edificio y muchos médicos deben atender sus pacientes con paraguas. A ello debemos unir la política económica monetaria, que evidentemente no ha dado los resultados esperados. Aunque aquí sí le abonamos un plan definido por el que apostaron, pero las últimas devaluaciones y subida de intereses señalan que no está dando los frutos que esperaron y por el contrario dejó un pueblo endeudado y con una perdida en el valor del salario. Finalmente en el campo agropecuario le correspondió al Señor Presidente y su Gobierno retractarse, porque aunque no lo hizo públicamente, si se tragó las palabras que una vez dijo en la Sede Regional del Instituto Tecnológico de Costa Rica en Santa Clara de San Carlos, cuando afirmó que la seguridad alimentaria era una locura. En esta materia echó atrás y lo hizo bien, ahora está anunciando a dos años de su gobierno el impulso a la producción de lo que comemos. A sus desaciertos como gobierno, aparece para colmo, el tema de la corrupción. El manejo de fondos públicos con criterios privados, que denuncian los medios de comunicación, el pago de asesorías y los memorandos son solo una muestras de que no se ha actuado con la transparencia que se anunció al inicio de este gobierno. Nunca es tarde para rectificar, nuestro Presidente y su gabinete deben cambiar. El pueblo costarricense aposto a su experiencia y debe hacerla valer para modificar un estilo de gobernar. A un pueblo educado no se le pide que le vean a los ojos y le crean como pidió en cadena de televisión, para justificar la falta de respuestas con el caso de los recursos del Banco Centroamericano de Integración Económica. Eso se interpreta como una burla y un menosprecio a su inteligencia. Costa Rica necesita transparencia, programas concretos de gobierno y decisiones fuertes que realmente nos lleven a buen puerto. |