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Friday, 09 February 2007 |
Una lección política
Las elecciones de 2006, donde el Dr. Óscar Arias triunfó sobre
Ottón Solís por un estrecho margen, rompiendo todos los pronósticos de
las empresas encuestadoras y los grandes medios de comunicación de este
país, son consideradas la mejor lección que los políticos hayan
recibido en los últimas décadas y retrata según los expertos una clara
división del pueblo costarricense en temas vitales como: las
corrientes privatizadoras, el tratado de libre comercio con Estados
Unidos y ante todo el modelo de país que queremos para el futuro. Independiente de si don Óscar Arias es el presidente o lo es don Ottón Solís; lo importante es que las elecciones presidenciales de 2006 pasarán a la historia, dando una lección a nuestros políticos, medios de comunicación, firmas encuestadoras y grupos, principalmente el económico. Ese que pretende apoderarse de nuestro país, tirando por la borda la obra de Beneméritos de la Patria como: Calderón Guardia, José Figueres Ferrer y Manuel Mora, entre otros. El electorado es claro en su mensaje a los políticos y principalmente al futuro gobernante. El primer mensaje que podemos rescatar, es que el dinero no garantiza el éxito, testigos son : Antonio Álvarez Desanti, Otto Guevara y Óscar Arias, principalmente. Ellos, invirtieron millones en la campaña y sus proyecciones les fallaron; en segundo lugar, queda claro que no debemos confiar en las encuestas las “fallas” de estas empresas que por error o voluntad rompieron marcas como ineficaces e inexactas, jugaron un papel protagónico en estas elecciones. ¿Quién podrá creerles en estudios sobre el TLC, y otros temas vitales que hoy se discuten?, finalmente el mensaje a los electores; queda claro que un voto cuenta, eso permite que valoremos como ciudadanos, este maravilloso instrumento que nos brinda la democracia. Más allá del proceso electoral y lo ajustado de la elección, es necesario pensar cuál será la propuesta del nuevo presidente para gobernar un país dividido. Cómo lograr armonizar la economía, que en cifras favorece al país, con los sectores sociales que ven como el crecimiento de la pobreza y la brecha entre los ricos “muy ricos” y los pobres “muy pobres” crece. ¿Cómo evitar la desaparición de la clase media que por décadas se ha convertido en el principal amortiguador para que los extremos (ricos y pobres)no se enfrenten y provoquen caos en un país altamente pacífico. La polarización de fuerzas llevará al futuro gobernante a meditar sobre temas neurálgicos: Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, venta de activos del Estado y el impulso de un país que genera empleos por medio de grandes empresas transnacionales, en detrimento de las micro, pequeñas y medianas empresas nuestras, sin duda alguna son los temas que tendrá que analizar el nuevo gobernante. La lección está dada, el pueblo costarricense amante de la democracia, la paz y el desarrollo no se equivoca. Sí somos diferentes a los demás países centroamericanos. No en el color de la piel, el intelecto u otras características físicas o mentales, somos diferentes, en la inversión que como pueblo hicimos a lo largo de la historia para tener una mejor educación, servicios de salud generalizados, comodidades y beneficios que debemos proteger, porque nadie está dispuesto a renunciar a ellos. |