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De la quebrada a la piscina olímpica |
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escrito por Gerardo Quesada
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lunes, 22 de diciembre de 2008 |
Gerardo Quesada Alvarado San Carlos Al Día
Yanely Conejo Solano de nueve años de edad, con Síndrome de Down y vecina de El Carmen de Coopevega ganó una medalla de oro y dos de plata en los pasados Juegos Olímpicos Especiales llevados a cabo en el país. Esta niña, cuyo mundo hace apenas dos años era su familia, las montañas y la quebrada El Encanto donde chapaleo desde pequeña para aprender a nadar es hoy un ejemplo de vida y lucha. Vive en un pueblito olvidado por Dios a 20 kilómetros de Coopevega, en un lugar donde no hay servicios básicos. Para llegar aquí hay que pelear contra el barro. Caminar a pie o a caballo durante horas por una tierra rojiza y fangosa. Lejos de la civilización, su vida giraba en torno a su familia a la quebrada de corrientes tranquilas donde desde pequeña se bañaba y amaba estar sumergida en el agua para vencer el calor tormentoso del día.
 Yanely Conejo Solano vecina de El Carmen de Coopevega ganó tres medallas en natación. Su madre doña Jeannette Solano y su padre Elver Conejo en estos días no cabían de felicidad por la conquista de su pequeña en las Olimpiadas. Ella venció a una nadadora hondureña en la competencia de 15 metros libres. La madre asegura que su rival era superior en tamaño a Yanely y que pensaron nunca lograría vencerla, pero lo logró. También, ganó una medalla en 25 metros libres y otra en 25 metros relevos. En total se trajo tres medallas y se convirtió en la única nadadora especial del cantón que ganó preseas en esa disciplina. Delmi Ruth Arévalo, maestra de Educación Especial en varias escuelas de Coopevega, la descubrió hace dos años mientras nadaba en una poza aledaña a su casa en El Carmen de Coopevega. Apenas la vio supo que la chiquita tenía cualidades innatas para la natación, pues la niña nadaba como un pato en las aguas de la quebrada.
Era el principal pasatiempo de la menor
Su madre dijo a San Carlos Al Día que desde pequeñita Yanely adoraba meterse en el agua y no le costó aprender a nadar. En el día rogaba para que la llevaran a zambullirse en las aguas para matar el calor o simplemente pasar las horas muertas y lentas de esos lugares. La maestra le pidió a su madre que la llevara a Coopevega a recibir lecciones de educación especial. La niña carecía de socialización le hacía falta interactuar con otros niños, pues en el lugar donde vivía sus únicos amigos eran su familia y la quebrada. Su madre accedió a llevarla a la escuela donde Yanely rápidamente logró superar algunas barreras que traía.
Aires de triunfadora
Doña Jeannette contó que luego de las competencias la niña no cabía de la felicidad, traía aires de triunfadora y hasta se dio el gusto de levantarse tarde un día después de haber ganado las medallas. “Yo siempre tuve la fe que ella ganaría alguna medalla en las olimpiadas, pero mi esposo estaba muy dudoso, decía que era muy difícil que ella ganara alguna medalla con tantas competidoras, pero aún así la llevamos y hoy estamos muy contentos por sus logros”. expresó su madre. Para evitar viajar todos los días 20 kilómetros desde El Carmen a Coopevega, doña Jeannette pasa cinco días a la semana donde una hija en Coopevega, todo con el fin de que su hija reciba educación especial. Los viernes o sábados viaja con la menor a ver a su esposo a la finca. Aquí Yanely vuelve a encontrarse con las montañas y con la quebrada de sus amores.
 Doña Jeannette Solano con su hija Yanely medalla de oro en las pasadas Olimpiadas Especiales. Antes de participar en las olimpiadas la niña tuvo la oportunidad de entrenar en una piscina en Aguas Zarcas. Tuvo la oportunidad de acostumbrarse a las aguas de la alberca de donde hoy no desea salir. Yanely sueña con poder viajar a las próximas olimpiadas a llevarse a cabo en la isla de Puerto Rico, su madre dijo que luchará para que su hija llegue muy largo, hasta donde sus brazos puedan darle para surcar las aguas. A más 150 kilómetros de la piscina donde obtuvo sus medallas, Yanely sueña con la quebrada donde aprendió a nadar. Ella es ejemplo de vida de un mundo de oportunidades y luchas donde no existen limitaciones físicas ni mentales para alcanzar los sueños. |