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Chismiticos Oct. - Nov. 2007 |
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Tuesday, 06 November 2007 |

 Se escapó Rosita la lora de Oscar Hernández
Rosita, lorita bien adiestrada que formaba parte de la familia del Licenciado Oscar Hernández y la Licenciada Rita Herrera, se escapó recién pasado el referéndum. Aseguran que al igual que el pueblo costarricense esa familia estaba dividida entre algunos del Sí y otros del No. Rosita que participaba en las discusiones acaloradas y bien fundamentadas de esta familia de profesionales, era parte del grupo del Sí, con lo que podemos imaginar la presión que sufrió por parte del Licenciado Hernández. Rumoran que Rosita no desapareció, ella no soportó tanta presión y comentarios radicales y decidió dejar la familia Hernández Herrera. Ahora Oscar y su hijo Andrés ponen anuncios en la radio buscando a Rosita con la promesa de no hablar más del referéndum y el TLC, por lo menos en la casa.
 Le cortaron la luz a director de Coopelesca
Esa Coopelesca si es de verdad, resulta que a un director de los que “habrá” muy pocos no pagaba el recibo por consumo de electricidad y ¿sabe qué? Le cortaron el servicio. Así como suena, sin ninguna contemplación por estar nada menos que en el Concejo de Admistración, un funcionario le pegó el cuchillazo y el hombre tuvo que pasar la noche junto a su familia, con canfinera, como en los viejos tiempos. Dicen que lo llamó la esposa pero el andaba muy lejos en la frontera en sus actividades personales porque es topógrafo. Pero como es hombre de no perder, a sus amigos y delegados de la cooperativa, les asegura que lo hizo para sentir la situación que viven muchas familias que aún no tienen energía eléctrica y esas experiencias lo hace luchar con más fuerza por alcanzar el 100% de electrificación en la región norte. De verdad que habrá muchos Abrahanes pero como Abrahán solo habrá uno.
Se le murió el pajarito a ¨Papa¨
¡Pobre Papa!.. Sí, el dueño de La Carnicería La Selecta en el Barrio Hogar de Ancianos. Dice su esposa que se le murió el pajarito... ¡No piensen mal!. Es que el buen muchacho, tenía un canario amarrillo como el sol, él era el que cantaba en la casa. Todas las mañanas el pájaro cantaba y Papa estaba enamorado de su trinar. Un día se lo prestó a una amiga o vecina para sacar cría y a los días se lo devolvió enfermo. Por más que lo cuidó, una mañana el canario no cantó y Papa pudo comprobar pronto que su pajarito se le murió. Según aseguran los vecinos, ese día escucharon los llantos de Papa, que contrario al trinar del Canario alarmó la barriada. Pobre Papa, se le murió el pajarito y ahora ¿quién canta en la casa? |