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escrito por Gerardo Quesada
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jueves, 03 de julio de 2008 |
Los morosos de la Carnicería de Papa Si de bromas pesadas se trata esta es una buena... Uno de esos “amigos” que tienen tiempo suficiente y que además es buen cliente de Carnicería La Selecta de nuestro común amigo Papa, a espaldas del carnicero utilizó una pizarra que tienen en el negocio y bajo el título “lista de morosos” y sin ninguna compasión escribió nombres de algunos conocidos del pueblo: Carlos Hernández, William Kooper (gato flaco), Gerardo Segura, Edgar Elizondo, Sonia Jiménez, Ramón Carranza y de último Manrique Chavez. Papa no se dio cuenta hasta que un cliente le alertó cuando exclamó ¡como! ¿Esa gente no te paga la carne que se comen? Al mirar la lista el carnicero soltó la carcajada y aclaró que se trataba de una broma, pero a saber cuantos no preguntaron y se quedaron con la mala imagen de estas pobres víctimas. Ahora se investiga quién puedo ser, aunque dicen que Manrique Chavez estaba fuera y no se enojó, pero sí lo divirtió mucho la lista. A papa ahora le lloverán las demandas y los afectados le anuncian que no le alcanzará la carnicería para saldar las costas judiciales.
Gerente de Coopatrac lleva médico a las mejengas Maikol Vega está gordito y en eso todos coincidimos, pero pobrecito, a él le gusta mejenguear y casi se muere. Cuentan sus amigos que el hombre estaba todo afanado en la cancha intentando ser la estrella del partido cuando de repente sintió que se desvanecía y se tiró al sueldo diciendo “me voy a morir, me voy a morir...” Sus compañeros acudieron a auxiliarlo y Maikol como buen marido, pedía que le trajeran a la esposa porque se sentía muy mal. Al final decidieron llevarlo al hospital y luego de muchos análisis el médico fríamente le dijo. ¡Señor usted no tiene nada lo que pasa es que se agita por estar tan pasado de peso! Dicen que pese a ese diagnóstico Maikol ahora prefiere tener un médico cerca en cada mejenga, por aquello...
Abuelo le pegó a chofer de bus
Un chofer de bus, coincidentemente de Coopatrac y que vive en Porvenir de Ciudad Quesada, resultó agredido por un anciano que se molestó porque él estaba hablando mal de la Liga Deportiva Alajuelense. Dicen que el hombre, mientras hacia una ruta al Barrio Los Ángeles comentaba con un amigo de la final entre Saprissa y la Liga. Criticaba las “perras de la Liga” y bueno; lo normal en esos comentarios de fútbol. De repente un anciano con cerca de ochenta años, se puso de pie y sin mucho hablar le propinó un zurdazo que le dejó un ojo morado, para que combinará con su condición de saprissista. Por tratarse de un anciano y que él manejaba el bus, tuvo que aguantársela e ir a ponerse pañitos de agua de sal, para aliviar el dolor y minimizar el morete. Ahora, cuando habla de fútbol, primero ve para los lados, por aquello verdad... |