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escrito por Gerardo Quesada
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jueves, 27 de enero de 2011 |
Fingió ser minusválido
El popular Lalo Segura contó en el programa La Cancha, que en Zarcero fingió ser minusválido para evitar que el inspector de tránsito le hiciera un parte. Eso es totalmente cierto. Este Lalo es genio y figura hasta la sepultura, según cuentan, el hombre andaba con un carro con un emblema de minusválido, se parqueó mal, cerca de las oficinas de Coocique y cuando salió, vio al inspector y para evitar pagar más de doscientos mil colones, casi ni podía caminar y el pobre inspector engañado, le dio la mano para ayudarlo a montar en el carro y, por supuesto, no le hizo la boleta.
Nadie quiere oler a Mainor Vargas
Aquí en San Carlos dicen que hay más de uno asustado con la detención de Minor Vargas, empresario detenido en Estados Unidos y acusado de fraude y ahora investigado en el país, por legitimación de capitales, lavado de dólares o no sé cómo se le llama a eso… Según chismean en las tertulias de esquina, hay socios en varios proyectos, no solo lo de San Carlos Mi Linda Tierra y lo del Estadio, parece que la cosa anda más adentro y ahora se hacen ´´chiquiticos´´, porque tendrán que dar cuentas de esos negocios. Por eso yo siempre recuerdo a mi Mamá y a mi Papá, ellos me decían mire chiquita chismosa, ´´es mejor contar el chisme, que verse metido en él´´ y la codicia, la ambición desenfrenada y el andar a la par de los grandotes es el camino perfecto para verse en apuros. Recuerden que hace poco, aquí mismo en esta tierra del centenario, más de uno anduvo escondiendo relojes rolex regalados por Urrutia y parece que no aprenden la lección.
Ultimátum a los gordos en Coopelesca
La salud está primero. Ese parece ser el lema adoptado por los altos jerarcas de Coopelesca que declararon la guerra a la obesidad en la cooperativa. Dicen que el ejemplo lo dio el gerente don Omar Miranda que ahora luce como un ken, y a gorditos como Álvaro Chaverri, Geovanny Villalobos, Minor Maradiaga y Ronald Morera los mandaron hacer ejercicios y a comer saludablemente. Los pobres están que no hayan que hacer, corren y comen pero no bajan y no es nada que les tienen el ojo puesto y de seguro muy pronto les pondrán una romana a la entrada de la oficina y los pesarán día con día. Hagan caso muchachos que es por su bien, pero cuídense esposas porque esos gorditos flacos prometen... |