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escrito por Gerardo Quesada
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viernes, 20 de agosto de 2010 |
El Salvaje Bill sancarleño...
¡Pobre Fernando! ahora lo bautizaron sus ¨amigos¨ El Salvaje Bill sancarleño, solo porque a ellos se les antoja pensar que se parece, en lo físico únicamente, a este criminal estadounidense detenido en el Río San Juan. Yo no sé ustedes, pero a mí no se me parece en nada. A ese pobre Fernando ya yo le tengo lástima, es que lo molestan tanto.
Allanamientos del OIJ de moda en San Carlos
Ese sí que fue el chisme del mes. Miren, que un montón de chismosos se apostaron frente al Palacio Municipal, porque querían ver al pobrecito Alcalde con las manitos para atrás. Me chismearon que más de un funcionario y funcionaria, por aquello del género, requirió usar pañales desechables del tremendo susto. ¿ Será que no andan bien portados?. Bueno, eso solo Dios, y muy pronto los Tribunales, lo sabrán. Y es que la policía, en oficinas públicas, ya es una escena común en este pueblo. También allanaron las oficinas del Departamento de Licencias y ahí, sí sacaron a unos cuantos con las manitas para atrás, también allanaron MINAET y ahora los chismosos rumoran que quién siguirá, porque la novela se pone buena.
Valen más los partes que el carro de Pachico
Al conocido y popular Pachico Piedra. Me contaron que lo tuvieron detenido los oficinales de tránsito, por varios minutos. Dice un amigo suyo, que los inspectores no sabían qué hacer con el carro y con Pachico. No tenía placas, no tenía marchamo, no tenía revisión, en pocas palabras, no tenía nada, pero tampoco tenía que andar circulando. Los inspectores, al final, no se sabe que hicieron, pero como buena chismosa me pude enterar que valen más los partes que tiene ese carro, que lo que podrían pagarle por él. La recomendación es qué mejor lo cargue en uno de sus carros recolectores de basura y lo lleve al botadero de San Luis de Florencia. |